La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, se deslindó de la propuesta para realizar un censo de periodistas en la entidad y aseguró que la iniciativa no surgió de ella

En un mensaje difundido en redes sociales, sostuvo que respeta la libertad de expresión y afirmó que la idea fue planteada por una reportera veracruzana durante una rueda de prensa el 27 de julio. Según dijo, la propuesta respondía a la presencia de personas que se presentan como reporteros por grabar con sus teléfonos algún hecho y que, en algunos casos, han terminado vinculadas con actividades delictivas

Un respaldo que ya había expresado

Pese a ese deslinde, el 3 de agosto la mandataria dijo que el censo le parecía una propuesta “excelente” y pidió a la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) hacerse cargo de las tareas necesarias

También planteó que es momento de poner orden en la prensa. Señaló que cuando hay exceso, difamaciones, mentiras o manipulaciones, se afecta a la sociedad y a terceros, además de perderse el profesionalismo y la ética del comunicador y del periodista

Un debate en medio de la violencia

La discusión ocurre en un contexto de alta inseguridad para el gremio periodístico en Veracruz, considerado uno de los estados más riesgosos para ejercer el periodismo en México

En lo que va de 2026, la entidad registra el mayor número de asesinatos de comunicadores. Entre los casos se encuentran los de Luis Ángel López Valdez, asesinado el 11 de junio en Poza Rica, y Carlos Castro, ultimado el 8 de enero en la misma ciudad

A ellos se suma Roxana Berenice Guzmán, hallada sin vida en Nanchital un mes después de que su secuestro, grabado dentro de su casa frente a su familia, generara atención nacional