Nahuel Pennisi volvió sobre un recuerdo íntimo de su infancia y contó que durante varios años sintió la presencia constante de cinco amigos imaginarios: Barató, Alelush, Azul, Pelotín y Plecá

Una compañía silenciosa

El cantante explicó que no escuchaba voces ni mantenía conversaciones con ellos, pero sí percibía una especie de guía interna. Según relató, esa presencia le marcaba cómo actuar en distintas situaciones y le daba tranquilidad cuando exploraba lugares desconocidos en soledad

Pennisi sostuvo que la relación con esas figuras era tan fuerte que sentía que debían permanecer en secreto. También recordó que esos amigos lo acompañaron desde los dos hasta los nueve años y que, para él, funcionaban como “ángeles” o “duendes”

Recuerdos que dejó la infancia

En otro repaso de aquella etapa, el músico contó que una de esas apariciones comenzó en un sueño, en el que vio una carretilla de la que salió Barató. Con el tiempo, a ese primer guía se sumaron los demás

También dijo que esas experiencias lo impulsaron a tomar riesgos y a confiar en sí mismo. En su recuerdo, dejaron de aparecer cuando sintieron que ya estaba listo para seguir solo

Una memoria que sigue presente

El artista agregó que, después de contarles a sus padres lo ocurrido, supo de la existencia de una niña fallecida por meningitis en 1992 que llevaba el mismo nombre que uno de sus primeros guías. A partir de eso, interpretó esa vivencia como algo profundamente especial

La historia se suma a otros momentos personales que Pennisi compartió en el último tiempo, como la muerte de su abuelo en febrero, a quien definió como su guía y su mayor ejemplo de vida. Recordó además que él le regaló su primer bajo y lo alentó a dedicarse a la música