La filosofía no siempre entiende la verdad como una certeza absoluta. Darío Sztajnszrajber explicó que las corrientes contemporáneas cuestionan la idea de que el ser humano pueda alcanzar una respuesta definitiva

En ese debate aparece la conocida formulación de Friedrich Nietzsche: “No hay hechos, sino interpretaciones”. Para Sztajnszrajber, esta perspectiva obliga a diferenciar entre distintos modos de entender la verdad

Tres formas de entender la verdad

La verdad cotidiana está relacionada con aquello que permite organizar la vida diaria. La verdad científica, en cambio, se concentra principalmente en explicar cómo funcionan las cosas

La búsqueda filosófica apunta a una cuestión diferente: el sentido general de la existencia. Por eso, algo puede funcionar correctamente sin responder necesariamente a la pregunta de si es verdadero

La felicidad como imperturbabilidad

Al hablar de la felicidad, Sztajnszrajber cuestionó las fórmulas de éxito personal difundidas en las redes sociales y recuperó el concepto epicúreo de ataraxia: la imperturbabilidad del alma y la búsqueda de placeres mínimos

También recordó una conversación con su madre, quien relacionó la felicidad con la ausencia de molestias externas. A los 58 años, el filósofo sostuvo que todavía no tiene una respuesta definitiva sobre el propósito de la vida, aunque encuentra realización en el deseo de saber y en conservar la capacidad de asombro