Los nitazenos, una familia de opioides sintéticos con compuestos que pueden superar la potencia del fentanilo, ya fueron detectados en al menos 37 países, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. La advertencia, emitida el 25 de febrero de 2026, se apoyó en reportes sobre 34 análogos encontrados en muestras incautadas y en casos toxicológicos

Una familia difícil de rastrear

No se trata de una sola sustancia, sino de varios compuestos relacionados. El primero reportado al sistema de alerta temprana fue el isotonitazeno, identificado en 2019. Desde entonces, se han sumado otros análogos, como el protonitazeno, lo que complica su detección y seguimiento

La UNODC advirtió que algunas pruebas rápidas no identifican a toda la familia. Por eso, un resultado negativo en un análisis puntual no descarta la presencia de otro nitazeno distinto

El riesgo aumenta porque estas sustancias pueden aparecer mezcladas con otras drogas. En esos casos, una persona puede consumir un opioide sintético sin saberlo

Un mercado que cambia rápido

La expansión de los nitazenos no implica que el fentanilo haya desaparecido. Lo que muestra es que los mercados ilícitos siguen incorporando nuevas moléculas para adaptarse a los controles y mantener la oferta de opioides sintéticos

Algunas de estas variantes pueden producir efectos más intensos que el fentanilo, lo que eleva el peligro de intoxicaciones graves cuando no se conoce con precisión qué sustancia contiene una muestra

México ya lo incluyó en su marco legal

En México, el nitazeno ya fue incorporado al listado de estupefacientes de la Ley General de Salud. La actualización fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 15 de enero de 2026

Eso le da a las autoridades una base legal para controlarlo, aun cuando no exista un reporte público que confirme su circulación en el mercado nacional

Hasta ahora no hay un decomiso difundido públicamente en 2026 que permita afirmar su presencia comprobada en territorio mexicano. Aun así, su inclusión legal busca anticiparse a un posible avance de esta nueva generación de opioides