La versión que circula en redes sostiene que Canadá podría provocar apagones masivos en Estados Unidos si la tensión comercial escala. Pero esa afirmación exagera lo que realmente podría ocurrir
Qué sí podría pasar
Canadá abastece de electricidad a algunos estados y, en un escenario extremo, podría frenar parte de ese envío. Aun así, eso no alcanzaría para dejar sin luz a amplias zonas del país de manera inmediata
Estados Unidos cuenta con otras fuentes de generación capaces de cubrir la diferencia. El efecto más probable sería un aumento de costos en el mercado eléctrico, no una falta total de energía
El impacto sería sobre todo económico
Especialistas en política y gestión energética señalan que la red seguiría funcionando, aunque con presión sobre los precios. En otras palabras: habría un problema de costos y abastecimiento parcial, no un apagón generalizado con solo accionar un interruptor
La electricidad importada desde Canadá suele ser más barata que producirla localmente en algunas regiones. Si ese flujo se detuviera, el sistema tendría que recurrir a alternativas más caras, lo que se trasladaría a las tarifas
Cuándo podría haber cortes
Un escenario de apagones amplios solo podría darse bajo condiciones mucho más complejas, como una demanda extraordinaria por clima extremo. En ese caso, los primeros ajustes recaerían sobre grandes consumidores, como universidades o centros de datos, que podrían recibir órdenes de reducción de carga o activar sus propias fuentes de respaldo
Si esas medidas no bastaran, podrían ordenarse cortes rotativos. Aun así, en un manejo normal de la situación, los usuarios recibirían aviso antes de quedar sin servicio