El patrón que mejor salió parado
Un estudio con 30 años de seguimiento y más de 105.000 participantes analizó ocho patrones de alimentación y encontró cuál se vinculó con mayores probabilidades de llegar a los 70 años sin enfermedades crónicas graves y con las funciones cognitiva, física y mental preservadas
La mejor posición fue para el Índice Alternativo de Alimentación Saludable, conocido como AHEI, un sistema de puntuación que premia el consumo de frutas, verduras, granos integrales, frutos secos, legumbres y grasas saludables, y penaliza la carne roja y procesada, las bebidas azucaradas, el sodio y los granos refinados
Quienes más se ajustaron a este esquema tuvieron un 86% más de probabilidades de envejecer de forma saludable a los 70 años. A los 75, esas probabilidades fueron más del doble frente a quienes menos lo siguieron
Ultraprocesados, el principal factor en contra
El componente con peor impacto fue el consumo de alimentos ultraprocesados. Una ingesta alta de estos productos, en especial carnes procesadas y bebidas azucaradas o endulzadas artificialmente, se asoció con un 32% menos de probabilidades de envejecer de forma saludable
Los demás patrones evaluados, entre ellos el índice mediterráneo alternativo, DASH, MIND y otras dietas basadas en plantas, también mostraron asociaciones favorables. La diferencia estuvo en la magnitud: el AHEI destacó por su énfasis en las grasas poliinsaturadas y por castigar con más fuerza las grasas trans, el sodio y las bebidas azucaradas
Qué midió el estudio
La investigación se basó en datos de dos grandes cohortes de profesionales de la salud y tomó como referencia a 105.015 personas, con una edad promedio de 53 años al inicio del seguimiento. Solo el 9,3% alcanzó el umbral de envejecimiento saludable definido por el estudio
Los autores subrayaron que sus hallazgos apuntan a que los patrones ricos en alimentos de origen vegetal, con una inclusión moderada de alimentos animales saludables, pueden favorecer el envejecimiento saludable y orientar futuras guías alimentarias
Lo que todavía falta confirmar
El trabajo reconoce límites importantes: no incorporó factores ambientales, evaluó parte de las funciones cognitivas y físicas mediante cuestionarios autorreportados y se realizó solo con profesionales de la salud, por lo que los resultados podrían no representar a toda la población
Además, los investigadores plantean que harán falta estudios en grupos más amplios y diversos para confirmar estos hallazgos