La costumbre de comer ñoquis cada 29 tiene raíces muy antiguas y, con el tiempo, fue sumando variantes. Una de las más elegidas hoy es la versión con zapallo, una alternativa más suave, colorida y práctica para renovar el menú sin abandonar la tradición
Una masa simple y con buen sabor
Para prepararlos se necesitan 500 gramos de zapallo, 300 gramos de harina de trigo 000, un huevo, una cucharadita de sal fina, pimienta a gusto y una cucharadita de nuez moscada
El primer paso es cortar el zapallo al medio, quitarle las semillas y llevarlo al horno en una fuente, con un poco de aceite de oliva y pimienta. Conviene cocinarlo a temperatura media hasta que la pulpa esté tierna, lo que puede tardar alrededor de una hora
Una vez listo, hay que dejarlo enfriar bien. Esto es importante porque el zapallo contiene mucha agua y, si queda húmedo, puede arruinar la textura de la masa
El armado, sin amasar de más
Con una cuchara, se retira la pulpa de la cáscara y se la pisa hasta obtener un puré. Después se suma la sal, la nuez moscada y el huevo. Por último, se incorpora la harina, mezclando sin amasar para evitar que la preparación quede pesada
Cuando la masa está integrada, se lleva a una superficie enharinada. Se toma una porción, se forma un cilindro de unos 2 centímetros de grosor y se cortan los ñoquis. Luego se les puede dar la forma clásica con una ñoquera o con un tenedor
Cocción rápida y servido final
Los ñoquis se colocan en una fuente con harina para que no se peguen mientras se termina el armado. Después se hierve agua en una olla y se los cocina entre 5 y 7 minutos, hasta que suban a la superficie
Se sirven con salsa blanca, aceite de oliva o manteca. El tiempo de elaboración es de 20 minutos, el total de preparación llega a 1 hora y 45 minutos, y la receta rinde cuatro porciones. Además, aporta fibra y potasio