Nueva York puso en marcha la primera fase de un nuevo recargo para ciertas propiedades que no son la residencia habitual de sus dueños. La medida, impulsada por la administración de Zohran Mamdani junto con el gobierno estatal, busca sumar ingresos sin cargar más costos sobre los trabajadores

El Departamento de Finanzas empezó a mandar cartas a propietarios que podrían estar alcanzados y abrió una plataforma con información, preguntas frecuentes y mecanismos para presentar documentación o apelar decisiones

Qué inmuebles pueden quedar alcanzados

El impuesto se orienta a viviendas unifamiliares, departamentos en propiedad horizontal y cooperativas, siempre que se trate de segundas residencias y superen los US$5 millones de valor

Mamdani aclaró que las notificaciones no implican una obligación automática de pago, sino un aviso para que cada titular pueda verificar su situación y demostrar, si corresponde, que su propiedad no entra en la categoría prevista

Richard Lee, comisionado del Departamento de Finanzas, explicó que la identificación inicial se hizo con registros oficiales disponibles, aunque algunos pueden estar desactualizados por cambios en declaraciones, beneficios fiscales o trámites no renovados

Revisión de casos y errores posibles

La implementación generó dudas entre propietarios que creen estar exentos. Unas 17.000 cartas fueron enviadas para que los destinatarios paguen el recargo o acrediten que la vivienda es su domicilio principal, está alquilada o queda por debajo del límite legal

La confusión creció tras la publicación de una base de datos con cerca de un millón de inmuebles potencialmente alcanzados, aunque solo una parte recibió comunicación formal

Desde la administración local sostienen que el proceso está pensado para corregir fallas antes de que el impuesto se aplique de manera definitiva. Entre los casos que pueden explicar notificaciones erróneas figuran propiedades en fideicomisos, sociedades de responsabilidad limitada o registros que no reflejan el estado actual del inmueble

El objetivo oficial es que, desde el próximo año, el gravamen recaiga únicamente sobre las residencias no principales de mayor valor que efectivamente correspondan al nuevo esquema