Nueva York puso en marcha la transformación de 116th Street, un corredor central de Manhattan que será intervenido para mejorar los tiempos de viaje de miles de usuarios del transporte público

El plan incluye 2,5 millas de nuevos carriles para colectivos, además de cambios en la calzada orientados a ordenar la circulación y reforzar la seguridad vial

Un corredor que hoy avanza demasiado lento

Las autoridades señalaron que en algunos tramos los colectivos circulan a menos de cuatro millas por hora, una velocidad tan baja que puede quedar por debajo de una caminata

La obra busca corregir esa situación con carriles junto al cordón y también desplazados del borde de la calle, para reducir demoras en sectores congestionados

El proyecto también prevé señales de prioridad para el transporte público, conocidas como queue jumps, que permiten a los colectivos salir antes que el resto del tránsito en intersecciones determinadas

Más espacio para bicicletas y peatones

La remodelación sumará ciclovías protegidas, nuevo espacio peatonal y otras mejoras de infraestructura pensadas para hacer más segura la calle para quienes la usan a pie o en bicicleta

Zohran Mamdani sostuvo que una ciudad no puede aceptar que un autobús se mueva más lento que una persona caminando y planteó que la meta es ganar tiempo para la vida cotidiana de los residentes

Mike Flynn, comisionado del Departamento de Transporte de la ciudad, afirmó que un sistema de colectivos más rápido puede impactar en tareas concretas como llegar al trabajo, asistir a una consulta médica o disponer de más tiempo personal

A qué líneas impacta la obra

La intervención alcanza a diez recorridos: M116, M3, M7, M102, BxM1, BxM6, BxM7, BxM8, BxM9 y BxM11

En conjunto, el rediseño beneficiará a más de 65.000 pasajeros diarios

Además de su peso como corredor de colectivos, 116th Street funciona como conexión con las líneas de subte 2, 3, 6, B y C, y también está vinculada con la futura extensión del servicio Q de la Segunda Avenida