WASHINGTON.- La Freedom 250 Grand Prix empezó a mostrar su verdadero rostro recién cuando los autos salieron a pista. Más allá del marco imponente con el Capitolio y el Monumento a Washington como telón de fondo, los pilotos de IndyCar pudieron evaluar por primera vez un circuito que les dejó una impresión clara: velocidad, exigencia y muchos baches
Alex Palou, líder del campeonato, resumió así su primera experiencia: el trazado resultó divertido, pero con sectores muy desparejos, especialmente en las aproximaciones a las curvas 2 y 6. Esos desniveles, advirtió, pueden cambiar el desarrollo de la competencia
Un callejero corto, pero nada simple
El recorrido, de 1,7 millas en el centro de Washington, fue montado por primera vez para esta celebración por los 250 años del país y podría no volver a utilizarse. A simple vista parece un circuito accesible, con apenas siete curvas y casi todas hacia la izquierda. En la pista, sin embargo, la realidad es distinta
Incluso la recta de Pennsylvania Avenue, entre las curvas 1 y 2, presenta irregularidades que obligan a los pilotos a ajustar el auto todo el tiempo. Pato O’Ward, ganador reciente en Mid-Ohio, dijo que los baches terminaron definiendo el carácter del trazado
Puntos de riesgo y oportunidades de sobrepaso
La zona entre la salida de la curva 1 y el ingreso a la 2 ya dio señales de ser delicada. Louis Foster pasó por encima de uno de esos desniveles al final de la recta de Independence Avenue y terminó contra la pared, en un sector cercano al que Palou identificó como problemático antes de la curva 6
Aun así, el español también vio chances para la maniobra. Señaló a la curva 2 y a la curva 5 como dos lugares con potencial para los sobrepasos, algo que podría darle más acción a la carrera que otros callejeros más angostos, como el de Detroit
Según Palou, el ancho de la pista abre espacios que no siempre existen en este tipo de escenarios. Si un piloto pierde ritmo, advirtió, será más difícil defenderse
Calor, desgaste y una carrera física
Palou marcó el mejor tiempo de la segunda tanda de prácticas con 56.6145 segundos y luego también encabezó la clasificación. Pero la atención ya está puesta en el domingo, cuando se disputarán 147 vueltas y 250 millas bajo condiciones húmedas
O’Ward anticipó una prueba dura, con el esfuerzo habitual de un callejero sumado al calor, el sudor dentro del casco y los rebotes constantes sobre un asfalto castigado. En ese contexto, los pilotos no solo deberán pelear contra sus rivales, sino también contra la superficie del circuito
La presencia de NASCAR también se sintió en la jornada, con Jeff Gordon imponiéndose en las dos carreras del evento IROC y Kurt Busch como escolta en ambas pruebas. Pero el foco principal del fin de semana quedó en IndyCar y en un trazado que, por ahora, promete más lucha que comodidad