ASUNCIÓN.– Santiago Peña dejó de ser presidente de Paraguay en menos de una jornada. Tras la intervención del Banco Central sobre Ueno Bank, el Senado rechazó su pedido de prórroga, llevó adelante el juicio político y aprobó su destitución por unanimidad de los 44 legisladores presentes
A las 18.21, Peña comunicó su renuncia con el argumento de que buscaba evitar más daños y divisiones. Media hora después, el Senado lo declaró culpable de mal desempeño de sus funciones y lo separó del cargo. Minutos antes de las 19, la decisión quedó formalizada
La salida del poder tuvo una consecuencia inmediata. La Fiscalía solicitó la detención del expresidente y Peña fue arrestado esa misma noche en un barrio residencial de Asunción, ubicado a unos 20 minutos del Palacio Legislativo
Una sucesión definida en cuestión de minutos
Cinco minutos después de terminada la sesión del Senado, se convocó a la Asamblea bicameral para designar a Hércules Pedro Alliana como sucesor. Alliana juró a las 19.49 y asumió la tarea de completar el mandato hasta agosto de 2026
En su primer discurso, prometió compensar a los afectados por el descalabro financiero, pidió limitar los viajes oficiales y anunció una iniciativa para racionalizar el Estado. Luego, Antonio Barrios fue elegido vicepresidente, en reemplazo de Alliana
Mientras se desarrollaban las votaciones, los manifestantes reunidos frente al Palacio Legislativo siguieron el proceso por sus teléfonos. La plaza, que había comenzado la mañana con poca concurrencia, se llenó durante la tarde y celebró el resultado de 44 votos a favor, con un senador ausente
La disputa por la renuncia y los fueros
La defensa de Peña sostuvo que el juicio político era inválido porque el presidente ya había renunciado. Sus abogados pidieron que se aceptara esa renuncia y argumentaron que no correspondía juzgar a una persona que había dejado el cargo
La discusión tenía consecuencias políticas y judiciales. Según el artículo 189 de la Constitución paraguaya, los expresidentes elegidos democráticamente acceden a una banca vitalicia, con voz pero sin voto. Quienes son sometidos a juicio político y declarados culpables quedan excluidos de ese beneficio
Por eso, los manifestantes reclamaron que no se aceptara la renuncia. La destitución dejó a Peña fuera de la posibilidad de convertirse en senador vitalicio y lo expuso a la Justicia ordinaria
Las acusaciones vinculadas a Ueno Bank
Los cargos aprobados por el Senado fueron agrupados bajo el concepto de mal desempeño de la función. Durante la sesión se afirmó que Peña había sido accionista de Ueno Bank y que había utilizado fondos públicos para beneficio personal
También se sostuvo que tres millones de personas fueron afectadas directamente y seis millones de manera indirecta por la pérdida de fondos de entidades estatales. La acusación afirmó además que el dinero destinado a las devoluciones no provenía únicamente de Ueno Bank, sino del sistema financiero y de otros ahorristas y bancos
Desde la intervención del Banco Central y el cierre de la aplicación y las sucursales de Ueno Bank, Peña había perdido respaldo político. En el Senado se pronunciaron alrededor de 70 discursos y ninguno defendió su continuidad