El Parkinson sigue siendo un desafío médico y social por la falta de una cura definitiva y por las demoras en su diagnóstico. Juan Ferrario, doctor en Ciencias Biológicas e investigador en esta patología, explicó que la enfermedad suele manifestarse entre los 50 y los 60 años, aunque hay casos en los que un componente genético adelanta ese proceso

La primera señal que puede advertirse

Según Ferrario, el primer síntoma detectable es la rigidez muscular. Aclaró, sin embargo, que al comienzo resulta muy difícil de identificar. También señaló que apenas un 10% de los casos tiene origen hereditario

En esas situaciones, la enfermedad puede presentarse mucho antes de lo esperado, incluso desde los 10 años o en la franja de los 30 a 40

Motor, no cognitivo

El especialista remarcó que las personas con Parkinson enfrentan principalmente problemas motores y, salvo situaciones puntuales, no alteraciones cognitivas. “Mentalmente están en perfectas condiciones”, sostuvo

Ferrario también cuestionó los prejuicios que persisten sobre esta enfermedad. Dijo que muchos pacientes sufren discriminación laboral y que todavía existe la idea equivocada de que no pueden seguir con una vida normal bajo tratamiento

Tratamientos y centros especializados

Consultado sobre las opciones quirúrgicas, explicó que no todos los casos son aptos para cirugía. Por eso, insistió en que el abordaje debe ser integral y adaptado a cada etapa del cuadro

Además, destacó el nivel de la Argentina en esta área y la definió como un referente regional por la disponibilidad de tratamientos y la calidad profesional. Para ayudar de la mejor manera a una persona con Parkinson, recomendó derivarla a centros especializados en trastornos del movimiento

Ferrario cerró con un llamado a fortalecer la ciencia para ampliar el conocimiento sobre la enfermedad y, al mismo tiempo, combatir los prejuicios que todavía la rodean