Una ruta convertida en riesgo

En la Panamericana Sur, a la altura de Arequipa, pasajeros varados recorren hasta siete horas a pie para cruzar una carretera bloqueada por deslizamientos. El aislamiento, provocado por lluvias intensas y huaicos, ya se extiende por cinco días

La interrupción mantiene atrapados decenas de buses, camiones y automóviles entre lodo, rocas y el borde del mar. Ante la imposibilidad de avanzar en vehículo, cientos de personas han tenido que desplazarse caminando durante largas horas

Los afectados señalan que los tramos a pie alcanzan hasta cinco kilómetros y que el peligro aumenta por la posibilidad de nuevos deslizamientos. En ese contexto, la desesperación crece mientras pasa el tiempo sin una respuesta considerada suficiente por los propios perjudicados

Vehículos sepultados y borde del precipicio

Las imágenes registradas en el kilómetro 732 muestran la magnitud de la emergencia: un bus de pasajeros enterrado por el huaico, una cisterna de gas parcialmente cubierta y varios vehículos detenidos junto al precipicio que cae hacia el océano Pacífico

Testigos reportaron además que una unidad de carga de gran tonelaje quedó completamente sepultada, al igual que la cisterna con gas, lo que añade un riesgo adicional para quienes cruzan la zona

Entre los kilómetros 725 y 731 se concentra el tramo más crítico, con personas y vehículos atrapados entre barro y piedras

Maquinaria, lluvia y reclamos

En el kilómetro 731, equipos de emergencia trabajan con maquinaria pesada para despejar la vía. Un cargador frontal y una retroexcavadora lograron liberar un camión que transportaba varios vehículos, aunque la llovizna y la inestabilidad del terreno complican las labores

Las autoridades informaron que los trabajos se coordinan con Provías y el Gobierno Regional de Arequipa, con intervención en varios puntos, incluido Atico. Sin embargo, la ayuda entregada a pasajeros y conductores sigue siendo limitada frente a la magnitud del problema

Mientras continúa el monitoreo, los afectados siguen sin refugio ni condiciones adecuadas para esperar. En medio de la emergencia, decenas de personas continúan caminando durante horas para intentar salir de la zona y retomar sus destinos