La invitación se presentó en el Festival de San Sebastián tras su paso por Sundance, donde tuvo su estreno mundial el 25 de enero de 2026. La película está dirigida por Olivia Wilde, quien también interpreta a uno de sus personajes principales, y cuenta con Seth Rogen, Edward Norton y Penélope Cruz como protagonistas
La producción es una nueva adaptación de Sentimental, la obra de teatro de Cesc Gay centrada en dos matrimonios que se enfrentan a una propuesta de intercambio de parejas. El filme amplía ese punto de partida para explorar el deseo, la insatisfacción y las dificultades que atraviesan las relaciones
Después de recibir una ovación en pie en Sundance, la película fue adquirida por A24 por 12 millones de dólares. La operación la situó entre los títulos más comentados del festival y entre las producciones consideradas para la temporada de premios
Una cena que expone los conflictos de dos parejas
La historia comienza en San Francisco, durante una cena organizada por Joe y Angela, interpretados por Rogen y Wilde. Sus invitados son Hawk y Pina, sus vecinos, a quienes dan vida Norton y Cruz
La velada cambia de tono cuando Hawk y Pina confiesan que mantienen una vida sexual abierta e invitan a los anfitriones a participar en un encuentro entre los cuatro. La propuesta desata una conversación incómoda en la que salen a la superficie viejos reproches, deseos ocultos y frustraciones acumuladas
Joe es profesor de música y carga con la decepción de haber abandonado su carrera como músico de indie rock después de publicar un único disco. Angela estudió arte, pero terminó volcando su sensibilidad creativa en la decoración y la reforma de la vivienda que comparte con él
La preparación de la cena refleja la necesidad de control de Angela. Una alfombra nueva, varios tipos de queso y un suflé conviven con el enojo de Joe, que llega sin el vino que debía llevar. A partir de ahí, pequeños incidentes domésticos, como un pepinillo, una bicicleta mal plegada o una duda sobre la visita, se convierten en motivos para discutir
La hija de la pareja, de 12 años, está en una fiesta de pijamas. Su ausencia permite que la reunión avance sin interrupciones y que el enfrentamiento verbal entre los adultos se convierta en el centro de la noche
El sexo como detonante, no como respuesta
Hawk es un bombero retirado y Pina, una psicoterapeuta y sexóloga nacida en España. Antes de conocerlos de cerca, Joe y Angela ya estaban incómodos por los ruidos procedentes del piso de sus vecinos: él quería quejarse, mientras ella prefería evitar el conflicto
La invitación sexual no se plantea únicamente como una situación cómica. La película la utiliza para examinar la soledad, la curiosidad, el desgaste afectivo y la posibilidad de imaginar otras formas de vínculo
Wilde modifica las alianzas iniciales al separar a los personajes y volver a reunirlos después. Angela conecta con Hawk por su interés compartido por las alfombras, mientras Joe encuentra una mayor sintonía con Pina. Ese cambio altera la dinámica y deja al descubierto nuevas afinidades
Una puesta en escena encerrada en un piso
El guion de Rashida Jones y Will McCormack conserva la estructura de una reunión doméstica en la que la cordialidad se deteriora poco a poco. Los diálogos y los gestos sostienen un juego de tensiones entre los cuatro protagonistas, marcado por los malentendidos y la incomodidad
La película fue rodada en 35 milímetros y transcurre prácticamente en un único piso. Ese espacio cerrado refuerza la sensación de encierro y mantiene la presión dramática durante la cena
La música de Dev Hynes, el vestuario de Arianne Phillips, el montaje de Yorgos Mavropsaridis y la fotografía de Adam Newport-Berra completan una puesta en escena que combina momentos hilarantes con pasajes más amargos
Con un ritmo cercano a la screwball comedy, La invitación utiliza el humor para mostrar las inseguridades contemporáneas y las miserias de sus personajes. El sexo funciona como el detonante de los conflictos, aunque la película evita presentarlo como la única explicación de los problemas de pareja