Phoenix vivió una noche de homenaje para Diana Taurasi, a quien las Mercury exaltaron al Ring of Honor y retiraron su camiseta número 3 durante el entretiempo del partido ante Portland Fire

La histórica escolta, de 44 años, cerró así un ciclo de dos décadas con la franquicia en la que jugó entre 2004 y 2024 y con la que se convirtió en una de las figuras más influyentes de la WNBA

Una carrera marcada por títulos y récords

Taurasi dejó una huella enorme en la liga: es la máxima anotadora histórica de la WNBA por más de 2.000 puntos, sumó 11 selecciones al All-Star, ganó seis oros olímpicos y levantó tres campeonatos con Phoenix

Además, fue elegida MVP de las finales en dos ocasiones, ganó el premio a la jugadora más valiosa de la temporada regular en 2009 y fue la Novata del Año en 2004

Antes del acto, Taurasi aseguró que el reconocimiento tenía un peso especial porque ver su número en lo alto del estadio significa el final definitivo de esa camiseta en cancha

Un vínculo que fue más allá del juego

La ceremonia también destacó su relación con la ciudad y con los hinchas, a quienes la propia jugadora describió como parte de su familia extendida

Estuvo acompañada por su esposa, Penny Taylor, y sus dos hijos, en una jornada cargada de emoción para una figura que ayudó a convertir a las Mercury en una de las franquicias emblemáticas de la liga

Fiesta total en el estadio

Horas antes del partido, cientos de fanáticos se reunieron en el centro de Phoenix pese al calor sofocante, con temperaturas que superaron los 40 grados Celsius, y muchos llevaron la camiseta número 3

El estadio registró un lleno total de 16.513 personas. Durante la noche hubo mensajes de saludo de figuras del deporte como Devin Booker, Brittney Griner y Larry Fitzgerald, además de la presencia de Sheryl Swoopes y Michael Phelps

Para reforzar el tono festivo, hubo referencias a la cabra como símbolo de grandeza, con letreros, juegos y hasta peluches lanzados a las tribunas

En Arizona, la discusión parece resuelta: para sus seguidores, Diana Taurasi ya ocupa un lugar indiscutible entre las máximas leyendas del deporte