La psicóloga y escritora chilena Pilar Sordo puso el foco en uno de los desafíos más urgentes de la vida contemporánea: sostener vínculos genuinos en medio del estrés, la tecnología y la presión por mostrarse perfecto en las redes sociales
Autora de catorce libros, sostuvo que la autenticidad no aparece de manera automática, sino que se trabaja todos los días con honestidad, compasión y autoconocimiento. Para la especialista, las relaciones requieren decisión, tiempo y disposición para atravesar conversaciones incómodas
Vínculos que se construyen
Sordo remarcó que las relaciones no se sostienen por inercia. Si no hay cuidado mutuo, los lazos pierden fuerza en un contexto acelerado que deja poco espacio para detenerse y mirar al otro
También advirtió que la honestidad no puede confundirse con brusquedad. En su mirada, decir lo que uno piensa exige prudencia, para no convertir la franqueza en una forma de maltrato
La trampa de la comparación
La psicóloga señaló que el uso constante del teléfono y la lógica de la dopamina digital empujan a muchas personas a vivir insatisfechas. La exposición permanente a modelos idealizados alimenta la comparación y deteriora la autenticidad
En ese escenario, explicó, el deseo de encajar para obtener validación social termina alejando a las personas de su propia identidad
Silencio, diálogo interno y paz
Para cuidar la salud emocional, Sordo recomendó practicar el silencio cotidiano y observarse con más atención. Incluso propuso hacerse preguntas sobre el propio estado anímico varias veces al día
También subrayó la importancia del modo en que cada persona se habla a sí misma. Cuanto más amable sea ese diálogo interno, afirmó, mejor será la salud mental
En su visión, la paz no depende de una meta lejana ni del éxito material, sino de frenar a tiempo y tomar pequeñas decisiones conscientes. Si alguien traiciona sus propias promesas, dijo, aumenta el ruido mental y se debilita la confianza personal
Amor, trabajo y pérdida
Sordo diferenció los vínculos según el ámbito. La pareja, sostuvo, exige una intimidad mayor, mientras que el trabajo requiere límites más claros
Frente a experiencias como duelos o enfermedades, señaló que la autenticidad puede tambalear, pero lo importante es reconocer lo que se siente sin ocultarlo ni disfrazarlo
Al cerrar su reflexión, resumió su idea de bienestar en una frase: la felicidad, dijo, es paz y ausencia de ruido mental y corporal