Cristian Gabriel Álvarez Congiu, conocido como Pity Álvarez, modificó a mitad del juicio su equipo de defensa y pidió suspender el debate oral en el que está acusado por el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido en 2018 en Villa Lugano
Hasta ahora lo representaba el defensor oficial Javier Marino, junto con Diego Herrero y Federico Larraín. A través de un escrito, el músico revocó esa asistencia y designó a Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro como nuevos abogados
Queijeiro ya había intervenido al comienzo de la investigación, aunque luego dejó el caso. En la presentación ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 29, la defensa planteó que se trata de una decisión para sostener una representación técnica de confianza
En paralelo, Baños sostuvo que el juicio debió haberse realizado con jurados populares y que Álvarez no estaría en condiciones de enfrentar el proceso por su estado de salud psicofísica. Según su criterio, el debate debería anularse y retomarse cuando el imputado esté en condiciones
El juez titular del tribunal, Gustavo Goerner, no se expidió sobre ese planteo y resolvió reanudar el debate el próximo miércoles. Ese día estaban previstas las declaraciones de los cuatro policías que iban a testificar en la jornada de este miércoles
Con esa decisión, quedaron suspendidas no solo la audiencia de este miércoles, sino también las previstas para el viernes y el lunes próximo
En su escrito, Álvarez afirmó que los nuevos abogados son de su exclusiva confianza y pidió que sean aceptados para ejercer su defensa técnica en la causa
La nueva presentación también reclamó tiempo para revisar la prueba incorporada y organizar una estrategia defensiva, con el argumento de que el ejercicio del derecho de defensa debe ser real y efectivo, y no solo formal
Antes de ingresar a la sala, Álvarez repartió estampitas con la imagen de San Francisco de Asís. En el reverso figuraba una oración vinculada con la paz, la unión y la consuelo
El músico está acusado de haber matado de cuatro disparos a Cristian Díaz, conocido como El Gringo. El hecho ocurrió en el barrio Cardenal Samoré, en Villa Lugano, en julio de 2018
En el juicio, Fernando Burlando representa a una de las hijas de la víctima como querellante. El abogado comparte vínculo profesional con Baños y ambos intervinieron en la defensa de Julieta Prandi en el proceso en el que su exmarido fue condenado a 19 años de prisión