VARSOVIA, Polonia. Las autoridades polacas responsabilizaron a Rusia por el incendio provocado en septiembre contra una estación satelital de Starlink y anunciaron la detención de dos ciudadanos turcos presuntamente vinculados con el sabotaje
Los sospechosos fueron arrestados en Alemania. Sus identidades no fueron divulgadas debido a las normas polacas de protección de la privacidad
Según los funcionarios, ambos están acusados de incendiar deliberadamente infraestructura de Starlink el 23 de septiembre en Wola Krobowska, una localidad situada unos 40 kilómetros al sur de Varsovia
Polonia denuncia una operación vinculada a Moscú
“No tenemos dudas de que los servicios de inteligencia rusos están detrás de este acto de sabotaje”, afirmó Tomasz Siemoniak, ministro polaco responsable de la supervisión de los servicios de inteligencia
El funcionario sostuvo que Rusia recurre cada vez más a personas relacionadas con el mundo delictivo para ejecutar operaciones encubiertas. El primer ministro Donald Tusk describió el incendio como “otro acto de guerra híbrida”
Por el momento, no se difundieron más detalles sobre el caso
Advertencia sobre una campaña de subversión
Siemoniak afirmó que los servicios de inteligencia rusos realizan actos de subversión casi a diario en Polonia y en otros países europeos que respaldan a Ucrania
Según explicó, las actividades encubiertas de Rusia en Polonia comenzaron a intensificarse a principios de 2024, cuando agentes reclutados a través de plataformas como Telegram empezaron a recibir encargos para ejecutar ataques, incluido uno contra un centro comercial
El ministro señaló que las operaciones cambian constantemente de método y cuentan con recursos ilimitados. También advirtió que desarticular una célula no pone fin a la amenaza, ya que pueden surgir nuevos grupos con objetivos y procedimientos diferentes
Beate Gangås, directora general del Servicio de Seguridad de la Policía de Noruega, comparó la situación con un dragón al que le vuelven a crecer las cabezas cada vez que una es eliminada. “Estamos en la situación más grave desde la Segunda Guerra Mundial”, afirmó