La senadora del Centro Democrático María Clara Posada solicitó al Ministerio de Defensa revisar el Decreto 003 de 2021, al considerar que la norma terminó por restringir la respuesta de las autoridades en escenarios de violencia durante las manifestaciones

Según la congresista, el ajuste debería abarcar no solo el uso de la fuerza, sino también las reglas sobre el lugar de las protestas, la figura de los gestores de convivencia y la actuación del antiguo Esmad

Bloqueos y alcance de las protestas

Posada dijo que habló del tema con alcaldes y gobernadores y que su planteamiento respeta la autonomía de los mandatarios territoriales. Sin embargo, sostuvo que hoy no tendrían herramientas suficientes para limitar protestas en puntos clave de las ciudades

A su juicio, esa situación facilita bloqueos en vías principales y carreteras estratégicas, con impacto en la movilidad y en el abastecimiento de bienes y servicios

La senadora afirmó que una manifestación no debería paralizar el funcionamiento urbano ni cerrar corredores esenciales para la circulación

Críticas a los gestores de convivencia

La congresista también cuestionó la utilidad de los gestores de convivencia exigidos en las marchas para promover el diálogo. Aunque reconoció esa intención, aseguró que la medida resulta costosa para las entidades territoriales y deja expuestos a jóvenes que participan en esas labores

Por eso pidió revisar si esa figura debe mantenerse dentro del decreto

Más margen para actuar ante la violencia

Sobre el Esmad, Posada señaló que actualmente su intervención queda limitada para momentos en que la protesta ya perdió el control y derivó en hechos graves. En su opinión, esa restricción no tiene sentido cuando hay bloqueos o ataques contra infraestructura y comercios

La senadora insistió en que la Fuerza Pública debe contar con capacidad de reacción más temprana para contener la violencia desde el inicio, sin que el diálogo se convierta en una forma de dilación o bloqueo de la acción oficial

Su propuesta, dijo, busca proteger la protesta pacífica, pero sin amparar bloqueos, destrucción de bienes públicos o agresiones contra uniformados