El PP y Vox han tratado de convertir las movilizaciones convocadas por la situación de Ceuta en una ocasión para cargar contra Pedro Sánchez, pese a que los impulsores de las protestas reclaman una convocatoria sin símbolos partidistas

Una protesta que el PP quiere ensanchar

La dirección popular ha presentado las concentraciones como una llamada abierta a toda la ciudadanía y ha pedido a sus cargos territoriales que se impliquen en la movilización previa. En paralelo, ha alentado a alcaldes socialistas a sumarse a las citas convocadas para este miércoles, pese al rechazo de la dirección del PSOE

En Madrid, la Delegación del Gobierno comunicó al Ayuntamiento que no podía amparar una concentración en Cibeles bajo la figura del derecho de reunión. Según esa comunicación, el consistorio sí podría organizar un acto institucional, pero no una convocatoria ciudadana de ese tipo

Feijóo, Ayuso y Abascal elevan el tono

Alberto Núñez Feijóo ha confirmado su presencia en la concentración prevista en la capital y ha defendido que la sociedad se pronuncie sobre la situación. Isabel Díaz Ayuso también ha endurecido su mensaje, mientras que el delegado del Gobierno le ha respondido negando que exista una prohibición general de apoyo a Ceuta

Santiago Abascal coincidirá con el líder del PP en Madrid y ha dejado claro que, a su juicio, la protesta debe servir para presionar al Ejecutivo. El dirigente de Vox viajó este lunes a Ceuta, donde acusó al Gobierno de traición y volvió a desplegar un discurso xenófobo contra los migrantes

Los convocantes piden centrar el foco en las soluciones

Las movilizaciones nacen del llamamiento de la asociación ciudadana Por Ceuta, Unidos por España, que promovió una protesta en la ciudad autónoma para denunciar la situación migratoria que arrastra desde hace un mes. Después, la Federación Española de Municipios y Provincias respaldó la convocatoria y extendió las concentraciones a los ayuntamientos de todo el país

Javier Bollit, portavoz de otra de las asociaciones vinculadas a la iniciativa, valora positivamente ese apoyo institucional, pero subraya que el objetivo es reclamar respuestas y desbloquear la situación. La tensión en Ceuta se ha intensificado tras varias jornadas de protestas que derivaron en episodios violentos, con presencia de agitadores extremistas, banderas franquistas y consignas xenófobas, y la suspensión de las movilizaciones hasta este 2 de septiembre