Una aproximación que terminó en remontada

Un vuelo de Ryanair que cubría la ruta entre Charleroi y Nimes tuvo que interrumpir su aterrizaje el martes 1 de septiembre, cuando ya se encontraba a unos 100 metros del suelo en el aeropuerto de Garons

El piloto recibió una advertencia tardía del control de tráfico aéreo sobre la presencia de otra aeronave en la pista y decidió ejecutar una remontada, también conocida como go-around, para evitar un riesgo mayor

La maniobra quedó registrada en FlightRadar y fue confirmada por uno de los pasajeros, Nicolas Ternier, quien explicó que el comandante les informó de que debían intentarlo de nuevo porque se había detectado demasiado tarde otro avión en la pista

Segundo intento y aterrizaje sin incidentes

Tras elevarse, el avión dio una vuelta sobre la ciudad y volvió a encarar la pista para una segunda aproximación

El aterrizaje se completó sin problemas, con apenas unos minutos de retraso respecto del horario previsto

Según el testimonio de uno de los viajeros, después de tocar tierra se escucharon algunos aplausos dentro de la cabina

No hubo daños materiales ni personas afectadas, y la actividad en el aeropuerto volvió a la normalidad poco después

Sin confirmación sobre una investigación

Al cierre de la información, las autoridades de aviación civil francesas no habían informado si el episodio sería tratado como incidente formal ni si abrirían una investigación

La dirección del aeropuerto tampoco había respondido a las consultas sobre lo ocurrido

La presencia de una aeronave en pista durante la fase final de aproximación es una situación prevista por los protocolos de seguridad, que contemplan precisamente la remontada como medida preventiva