Un SUV BMW con chofer atraviesa la pista del Aeropuerto Internacional de Miami, bordea aeronaves estacionadas y deja al pasajero al pie de la escalera del avión. No hubo filas, ni terminal pública, ni contacto con otros viajeros. Esa es la propuesta de PS Miami, la primera terminal privada de Florida para vuelos comerciales

El complejo abrió el 30 de junio de 2026 en el antiguo edificio de Pan American Airways dentro del aeropuerto. Ese inmueble, inaugurado en 1963 y apodado por sus propios empleados como “el Taj Mahal”, había permanecido sin uso durante más de tres décadas tras la quiebra de Pan Am en 1991

Hoy suma 3.159 metros cuadrados dedicados a separar por completo la experiencia premium del circuito habitual de un vuelo comercial

Acceso blindado y sin terminal pública

La reserva se hace en línea con el número de vuelo y el código de confirmación de la aerolínea. PS Miami cuenta con controles TSA y aduana propios, sin cruces con la terminal convencional ni esperas compartidas con otros pasajeros

Antes del despegue, el viajero sube a un SUV que lo lleva por la pista hasta la aeronave. A la vuelta, el vehículo lo espera en pista, lo devuelve al complejo y el personal se ocupa del equipaje mientras el pasajero descansa

Salones, caviar y suites privadas

The Salon funciona como espacio compartido y ofrece champán y caviar desde el momento en que el huésped se sienta. También incluye un menú completo preparado por un chef sin cargo adicional para quien compra el pase

El edificio conservó su impronta brutalista de mediados del siglo XX, con patio central al aire libre y terminaciones que mezclan guiños a Miami con la estética de Palm Beach. Además, dispone de suites privadas para hasta cuatro personas para quienes buscan privacidad total

Cuánto cuesta y qué incluye

PS Miami no exige membresía obligatoria, aunque existen planes anuales que reducen de forma importante el costo por visita. El acceso supera largamente los USD 1.000 y, poco antes de partir, el personal entrega una factura de USD 211 que no corresponde al consumo, sino a una guía para la propina

Todo lo que se sirve dentro del servicio está incluido, pero ese detalle final deja a la vista una paradoja: la experiencia se vende como lujo absoluto y, al mismo tiempo, conserva una lógica casi administrativa para cerrar la visita

Un negocio en expansión

El contrato con el condado de Miami-Dade dura 20 años y proyecta ingresos cercanos a USD 16 millones para las arcas locales. La empresa nació en 2017 en el aeropuerto de Los Ángeles con el nombre The Private Suite, pensada para clientes expuestos a la atención de fotógrafos y a la exposición pública

Después se expandió a Atlanta, en 2024 pasó a manos del grupo aeroportuario francés Groupe ADP y en 2026 sumó sedes en Dallas-Fort Worth y Miami. Su público objetivo son viajeros de alto poder adquisitivo que pagan por esquivar filas, controles y tiempos muertos. La experiencia, para quienes pueden costearla, promete una manera radicalmente distinta de volar