Puka Nacua asumió una responsabilidad todavía mayor en el ataque de Los Ángeles después de que Davante Adams ingresara en la lista de reservas por una lesión grave en el tendón de la corva

En las victorias ante Raiders y Chargers, Nacua recibió 22 objetivos, atrapó 19 pases, avanzó 148 yardas y anotó dos touchdowns. La diferencia con el resto de los receptores fue marcada: Tutu Atwell sumó dos recepciones, Konata Mumpfield una y Jordan Whittington ninguna durante ese tramo

Un receptor utilizado en todos los niveles

El sistema de Sean McVay aprovecha a Nacua en rutas profundas, pases cortos y acciones intermedias. También aparece en pantallas cerca de la línea de golpeo, donde puede ganar yardas después de la recepción y superar placajes

Su función no se limita al juego aéreo. El receptor puede llevar el balón en situaciones de corta distancia y cerca de la zona de anotación. Como bloqueador, suele desplazarse por la formación para abrir espacios a Kyren Williams y Blake Corum

La carga ofensiva plantea un equilibrio

El coordinador ofensivo Nate Scheelhaase considera que la variedad de tareas de Nacua es una fortaleza, aunque reconoce la necesidad de distribuir sus esfuerzos durante los partidos y la semana de entrenamientos

Nacua ya sufrió una lesión muscular durante la pretemporada y se perdió dos encuentros esta temporada por un problema en la cadera y la ingle. Por eso, el equipo busca apoyos adicionales entre sus jugadores disponibles

El posible regreso de Terrance Ferguson

El ala cerrada Terrance Ferguson volvió a entrenarse esta semana después de una lesión en el tobillo y puede ser activado de la lista de reservas. El jueves tuvo una participación limitada por segundo día consecutivo

Con 1,96 metros de altura y 114 kilogramos, Ferguson podría aportar velocidad y profundidad al juego aéreo. Su regreso también permitiría reforzar las formaciones con múltiples alas cerradas y reducir parte de la carga que actualmente concentra Nacua