Una mochila de emergencia reúne los suministros indispensables para pasar entre 48 y 72 horas sin acceso a agua potable, electricidad o atención médica. También facilita la salida de casa con dinero en efectivo y documentos esenciales si ocurre un siniestro

Su función es permitir que una persona o una familia pueda evacuar o resguardarse por su cuenta durante los primeros días de una emergencia, cuando los servicios de rescate pueden tardar en llegar o quedar rebasados. En un país expuesto a sismos, huracanes, inundaciones y deslaves, tenerla preparada puede marcar la diferencia

Lo básico: agua, comida y primeros auxilios

El agua potable es lo primero. La recomendación es calcular al menos dos litros por persona al día para cubrir tres días

En alimentos conviene elegir productos de fácil apertura y que no requieran refrigeración: atún o sardinas en lata, barras energéticas, galletas, frutos secos y porciones individuales

El botiquín debe incluir gasas, vendas, antiséptico, curitas, analgésicos, guantes desechables y tijeras. Si alguien toma medicación de forma permanente, debe guardarse una reserva suficiente para varios días

Documentos y efectivo: lo que suele olvidarse

Tras un desastre, los documentos personales pueden ser difíciles de recuperar. Por eso conviene guardar copias de identificaciones oficiales, actas de nacimiento, CURP, pasaportes, cartillas médicas, pólizas de seguro y escrituras dentro de bolsas herméticas

También es útil incluir una memoria USB con versiones digitales de esos archivos y una copia de las llaves de la vivienda. El efectivo en billetes y monedas de baja denominación también es importante, porque cajeros y terminales pueden quedar fuera de servicio por cortes de energía

Comunicación, señalización y herramientas útiles

Una linterna con pilas de repuesto, una radio portátil de baterías o de manivela y un silbato son elementos esenciales. La radio cobra especial valor cuando fallan la telefonía e internet después de un sismo o una inundación

Además, se recomienda sumar una navaja multiusos y cerillos o encendedor protegidos contra la humedad, especialmente cuando no hay luz ni gas disponible

Ropa, higiene y necesidades de cada hogar

La mochila también debe incluir un cambio de ropa, calcetines, impermeable, chamarra ligera y una cobija o manta térmica

En higiene, conviene llevar papel higiénico, toallas húmedas, gel antibacterial, cepillo y pasta dental, jabón y toallas sanitarias según se requiera

Las necesidades cambian según la familia. Si hay bebés, deben agregarse pañales, fórmula, biberones y papillas. En el caso de adultos mayores o personas con discapacidad, es necesario incluir medicamentos, lentes, bastón o cualquier dispositivo de apoyo de uso diario. Si hay mascotas, el kit debe contemplar alimento, agua, correa, transportadora y copia de la cartilla de vacunación

Dónde colocarla y cuándo revisarla

La mochila debe guardarse en un sitio visible, cercano a la salida de la vivienda y accesible para todos los integrantes del hogar. No conviene ponerla en lugares altos, profundos o difíciles de alcanzar

También debe revisarse al menos dos veces al año para sustituir agua, alimentos, medicamentos y pilas caducados, además de actualizar los documentos cuando haya cambios en la familia o nuevas necesidades médicas