Más de 100 de las casi 1.300 personas desaparecidas tras las inundaciones en una zona fronteriza entre Nepal y China estaban de peregrinación al monte Kailash, un pico sagrado del Himalaya. El desastre dejó al menos 168 muertos y obligó a desplazar a cientos de personas en la región
Una montaña sagrada para varias religiones
El monte Kailash se levanta en el suroeste del Tíbet, cerca de las fronteras de China con Nepal e India. Supera los 6.400 metros de altura y está próximo al lago Manasarovar, ambos vinculados desde hace siglos a tradiciones religiosas y literarias de Asia del sur
Para el hinduismo, el budismo, el jainismo y la tradición tibetana Bon, la montaña tiene un valor espiritual profundo. En la tradición hinduista, se la considera la morada de Shiva y de Parvati. Para los seguidores de Bon, es un lugar de poder espiritual asociado con Tonpa Shenrab, fundador de esa corriente
También aparece vinculada al mítico monte Meru, entendido en la cosmología hindú y budista como el centro del mundo. En el paisaje que rodea la montaña sobreviven relatos, rituales y paradas sagradas que forman parte de la experiencia de quienes emprenden el viaje
La vuelta al monte como rito de purificación
Los peregrinos no suelen escalar Kailash. En cambio, rodean la montaña en un circuito de unos 53 kilómetros, que puede llevar alrededor de tres días. La travesía se interpreta como un camino de purificación y expiación de pecados
Hindúes y budistas suelen caminar en sentido horario. Los fieles de Bon lo hacen en sentido antihorario. En el cercano lago Manasarovar, algunos peregrinos hindúes se bañan como parte del ritual de limpieza espiritual
Según las autoridades indias, el acceso puede hacerse por el paso de Lipulekh, desde Uttarakhand hacia el Tíbet. India organiza una peregrinación oficial a Kailash Manasarovar entre junio y agosto o septiembre, con rutas desde Uttarakhand y Sikkim. También hay operadores privados que ofrecen viajes por Nepal
El golpe de las inundaciones
Las autoridades informaron 165 muertos y 826 desaparecidos en Nepal, y tres muertos y 558 desaparecidos en Tíbet. Entre los ausentes hay cientos de extranjeros: 179 de India, 65 de Estados Unidos, 35 de Australia, 33 de Reino Unido y 25 de Canadá
El gurú indio Jaggi Vasudev, conocido como Sadhguru, dijo que 77 personas que regresaban de la montaña con grupos organizados por su fundación estaban en un centro migratorio en Gyirong, Tíbet, cuando llegaron las inundaciones
La emergencia siguió al colapso de un glaciar que arrastró escombros río abajo y golpeó comunidades a ambos lados de la frontera. Episodios similares se repiten en la región mientras el aumento de las temperaturas vuelve más inestable el hielo del Himalaya