Ante una ingestión accidental de lavandina, la prioridad es actuar rápido y sin improvisar. El médico Jorge Tartaglione explicó que lo primero es enjuagar la boca sin tragar el agua, escupirla y comunicarse de inmediato con un centro de toxicología
Mientras llega la asistencia, la persona no debe ingerir ninguna sustancia sin indicación profesional. El especialista remarcó que no conviene aplicar remedios caseros ni esperar a ver si los síntomas ceden solos
El error de provocar el vómito
Una de las reacciones más frecuentes es intentar expulsar el producto, pero eso puede empeorar la irritación. Tartaglione advirtió que no se debe provocar el vómito, porque al volver a subir, la sustancia vuelve a pasar por la garganta y la boca y aumenta el daño en esas zonas
Tampoco recomendó hacer un lavado de estómago por cuenta propia. Las medidas posteriores deben quedar en manos de los profesionales que atiendan la urgencia
La leche no neutraliza la lavandina
Otra práctica errónea es tomar leche para intentar contrarrestar el efecto del producto. El médico fue claro al señalar que la leche no neutraliza el cloro y que esa conducta no ayuda en una intoxicación de este tipo
Por eso, tanto la leche como cualquier otro líquido o preparación casera deben evitarse, salvo indicación expresa de un profesional o de toxicología
La primera acción
Según Tartaglione, la secuencia inicial es sencilla: enjuagar la boca, escupir el agua y llamar al 0800 de toxicología. Después, esperar la asistencia sin agregar nada por cuenta propia
Además, insistió en la prevención: los alimentos y los productos de limpieza deben guardarse separados, y la lavandina nunca debe almacenarse en botellas usadas para bebidas