WESTFIELD, Indiana.- Jon Rahm cerró la temporada de LIV Golf con una actuación sólida en el tramo final y con otro premio grande bajo el brazo: sumó su tercer título consecutivo por puntos y el segundo campeonato por equipos al hilo

La última parada del año, disputada en las afueras de Indianápolis, dejó al golfista español en modo espera. Ahora, él y el resto de los jugadores a tiempo completo del circuito aguardan definiciones sobre qué pasará con la liga en 2027

Un cierre fuerte, pero con sabor a incertidumbre

Rahm firmó una tarjeta de 63 golpes, siete bajo par, y terminó segundo por segunda edición seguida en ese escenario. Quedó a un golpe del estadounidense Michael La Sasso, campeón individual de la NCAA en 2025, que ganó con 65 y cerró en 18 bajo par

Después de la ronda, Rahm habló más de su vida fuera del campo que del trofeo. Dijo que volverá a casa para ayudar a su esposa, embarazada de su cuarto hijo, y que antes de retomar la preparación para el Abierto de Irlanda espera incluso un corte de pelo urgente

El cierre deportivo no alcanzó para disipar las señales de alarma que rodean al circuito. En abril se anunció que el fondo soberano saudita dejaría de invertir en la liga al final de esta temporada. En cinco años, LIV gastó más de 5.000 millones de dólares para atraer figuras del golf estadounidense e internacional

Además, el calendario sufrió recortes: se cancelaron dos torneos, el de Nueva Orleans en junio y el evento final previsto originalmente en Michigan, junto con parte del espectáculo de fin de semana

Planes nuevos, pero sin demasiadas certezas

El director ejecutivo de LIV Golf sostuvo esta semana que el proyecto sigue vivo y que trabaja en una etapa renovada para 2027 y más allá. Según explicó, los jugadores serían dueños de participación accionaria y recuperarían sus derechos comerciales

También planteó un formato con cinco campeonatos por equipos fuera de Estados Unidos y cinco torneos individuales en territorio estadounidense, programados cerca de los majors para quienes clasifiquen. Sin embargo, no identificó al inversor principal con el que habría un acuerdo ni precisó el monto comprometido

Rahm tiene contrato hasta la próxima temporada. Bryson DeChambeau, otra de las grandes figuras del circuito, termina el suyo este año. El estadounidense fue tercero, empatado con Sergio García, y no habló con la prensa al finalizar la jornada

Una despedida marcada por el contexto

Pese al futuro incierto y a las inundaciones históricas en el centro de Indiana, la organización logró sacar adelante el torneo con ajustes logísticos para el traslado del público hacia The Club at Chatham Hills

Hubo tableros electrónicos, pantallas de video y suites temporales alrededor del campo. También se vieron carteles de patrocinio, incluida la marca Riyadh Air, y se escucharon festejos al grito de “U-S-A” cuando La Sasso embocó su putt final de poco más de medio metro para asegurar el triunfo

Quienes habían estado en la primera edición del certamen en ese mismo lugar notaron una mejor organización en esta versión ampliada a cuatro rondas. El movimiento de público fue más ordenado y el ambiente, más relajado

La asistencia de este año no fue informada, aunque la edición anterior había reunido a más de 60.000 personas, una marca para un torneo de LIV en Estados Unidos. El circuito devolvió golf masculino de primer nivel al área metropolitana de Indianápolis por primera vez desde los BMW Championships de 2012 y 2016

Si este fuera el final del recorrido para LIV Golf, el cierre habría sido simbólico: a unos 50 kilómetros del lugar donde los Indiana Pacers bajaron el telón de su etapa en la ABA en 1976 y donde Elvis Presley dio su último concierto en 1977

Rahm también quiso dejar un mensaje para el público que acompañó las dos últimas temporadas. Agradeció la pasión de la gente y expresó su solidaridad con los afectados por las inundaciones, al remarcar que la presencia masiva en el torneo significó mucho para los jugadores