Ramón Ayala se prepara para ofrecer el concierto de despedida de su extensa trayectoria en la música regional mexicana. El artista, de 80 años, actuará el 10 de octubre en La México, la antigua Plaza de Toros México, un recinto con capacidad para entre 40.000 y 50.000 personas
El cantante expresó su satisfacción por presentarse en el mismo escenario que en el pasado recibió a figuras como Vicente Fernández y Juan Gabriel. Durante el espectáculo estará acompañado por su nieto Christopher, quien toca el acordeón y participará en un par de canciones
Ayala, ganador de dos Grammy y dos Latin Grammy, anticipó además la presencia de varios invitados. Entre los nombres que evalúa se encuentra Eduin Caz, integrante de Grupo Firme
Una canción inédita y el registro del concierto
El músico también planea estrenar en vivo “El milagrito”, una canción escrita por Marco Antonio Solís. Según explicó, Solís se la cedió para que la grabara
Como se tratará de su presentación de despedida en la capital mexicana, Ayala prevé registrar el recital en video para conservarlo y compartirlo con sus seguidores
La gira de despedida por Estados Unidos ya sumó 27 conciertos con localidades agotadas en arenas con capacidad para más de 10.000 espectadores, de acuerdo con el promotor Iván Hernández
Las acusaciones que involucran a su hijo
Durante la conferencia, Ayala fue consultado por las denuncias de agresión sexual y acoso contra su hijo, Ramón Ayala Jr., que derivaron en demandas en Estados Unidos. En uno de los procesos, el cantante es señalado por presunta negligencia
Ayala y los integrantes de su banda evitaron hacer comentarios debido a que los casos continúan en curso. Tanto el músico como su hijo han rechazado las acusaciones
El estado de salud del cantante
El artista también habló sobre sus dificultades físicas. Contó que perdió fuerza en las piernas y que sufrió alrededor de veinte caídas, incluida una durante una presentación en Hidalgo, Texas, donde reside
Ayala señaló que actualmente toma medicación y pidió mantener la salud como prioridad. “Gracias a Dios estoy bien controlado”, afirmó
Un comienzo marcado por la pobreza
Ayala recordó que comenzó a tocar el acordeón a los cinco años, cuando su padre le compró un instrumento de juguete pese a las carencias económicas de la familia. Aprendió de oído las canciones de Los Alegres de Terán que escuchaba en la radio
“Yo nací para ser músico”, declaró. Según relató, en apenas cinco días ya podía interpretar cinco canciones
Durante su adolescencia acompañó a su padre en presentaciones con Los Pavorreales, en Monterrey. Más tarde, un incendio destruyó la vivienda familiar y los obligó a trasladarse al norte de Tamaulipas, donde trabajaron en la cosecha de algodón
Los fines de semana, Ayala tocaba en cantinas junto a su padre por dos o tres pesos por canción. Con el tiempo alcanzó la fama junto a su fallecido amigo Cornelio Reyna, con quien formó Los Relámpagos del Norte. Tras la separación del dúo, creó su propia agrupación, Los Bravos del Norte
Además de su carrera musical, el intérprete de “Tragos Amargos”, “Un Puño de Tierra” y “Rinconcito en el Cielo” destacó que desde hace 25 años organiza una posada benéfica en Texas