REO, Indonesia. Comercios, estaciones de servicio y otros locales retomaron la actividad este miércoles, cuatro días después del fuerte terremoto que dejó al menos 70 muertos, cerca de 1.200 heridos y miles de viviendas dañadas en el este de Indonesia

Mientras parte de la actividad comercial regresaba a las calles, los equipos de emergencia seguían removiendo escombros en busca de posibles víctimas. Más de 40.000 personas continuaban alojadas en carpas, centros de evacuación y refugios improvisados

Daños extendidos en Flores

El sismo ocurrió poco antes de las 6 de la mañana del sábado, frente a la isla de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental. El impacto fue amplio: al menos 11.925 casas resultaron afectadas, junto con 182 centros de salud, 653 escuelas, 184 oficinas gubernamentales y 173 lugares de culto

La Agencia Nacional de Gestión de Desastres informó que las necesidades inmediatas de alimentos y agua ya fueron cubiertas. Además, los gobiernos locales de siete regiones golpeadas por el terremoto retomaron sus funciones para acelerar la recuperación y atender las necesidades administrativas de la población, según el gobernador Emanuel Melkiades Laka Lena

Regreso gradual a la rutina

En Maumere, ciudad portuaria del distrito de Sikka, mercados y estaciones de servicio volvieron a recibir público con largas filas. En Reo, una localidad del distrito de Manggarai, uno de los más golpeados, la reapertura parcial de un almacén generó una concentración similar de vecinos que buscaban abastecerse

Una residente, Delvina Panjaitan, señaló que la ayuda alimentaria recibida no alcanza para cubrir todas las necesidades de la vida diaria y que siguen dependiendo de los comercios y mercados para reorganizar su rutina

Un país expuesto a los sismos

El terremoto se registró a una profundidad de 10 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Las autoridades emitieron y luego levantaron alertas de tsunami, mientras la población huía en medio del pánico. Hasta el martes se contabilizaron más de 2.100 réplicas, aunque solo 70 fueron percibidas por los habitantes

Indonesia, un archipiélago de más de 17.000 islas, se ubica sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica y volcánica. Flores ya había sufrido en 1992 uno de los desastres más mortales del país, cuando un terremoto y el tsunami posterior causaron unas 2.500 muertes