Tras 34 días de cierre, el paso a Chile volverá a habilitarse desde este martes en la alta montaña mendocina. La reapertura se hará con un cronograma especial y prioridad para los camiones que quedaron varados por el temporal de nieve y viento y por las demoras operativas en la limpieza de la ruta
Un operativo por turnos
Más de 3000 camiones podrán retomar viaje hacia el vecino país. La mitad son unidades extranjeras. Los vehículos que esperan en distintos puntos de Mendoza cruzarán el martes 18, el miércoles 19 y el jueves 20 de agosto a través del Sistema Integrado Cristo Redentor
Del lado chileno, el tránsito de carga se organizará para el viernes 21 y el sábado 22. En ambos casos, la circulación será entre las 9 y las 21, hora argentina, es decir, de 8 a 20 en Chile
Entre los primeros en avanzar estarán los 250 camiones ya documentados en el playón de Uspallata. Las autoridades y los transportistas pidieron extremar precauciones por la presencia de hielo en sectores de sombra y por el estado cambiante del camino en alta montaña
Un cierre con fuerte costo económico
La paralización del paso dejó pérdidas millonarias para la actividad. Según las estimaciones del sector, cada camión frenado implica unos US$500 diarios. Con alrededor de 3000 rodados detenidos durante al menos 30 días, el impacto supera los US$45 millones
La medida también reavivó los reclamos por la falta de infraestructura y de coordinación en frontera. Empresarios y transportistas volvieron a pedir inversiones en tecnología para prevenir avalanchas y mayor previsibilidad en la gestión del corredor
La ruta no se abrirá para turismo
Por ahora, la ruta 7 no estará habilitada para vehículos particulares ni para el turismo interno hacia los parques de nieve Penitentes y Los Puquios. La restricción busca evitar interferencias con el flujo de camiones y reducir riesgos de accidente en la zona
Los organismos de frontera informaron que más adelante se comunicará la apertura para autos y buses, junto con las bandas horarias correspondientes
El pronóstico anticipa poca nubosidad y sin nevadas en las próximas horas. Esa ventana de estabilidad se mantendría hasta el domingo, cuando podría ingresar un temporal de menor intensidad que vuelva a complicar el paso