El juicio contra Brooke Covington, líder de la congregación religiosa Word of Faith Fellowship, comenzará el lunes en el condado de Buncombe, Carolina del Norte, según documentos judiciales

Covington enfrenta cargos por secuestro en segundo grado y agresión simple. Los fiscales sostienen que retuvo y golpeó a Matthew Fenner, un exintegrante del grupo, hace más de 13 años

El primer juicio se realizó en 2017, pero terminó sin veredicto después de que el presidente del jurado incorporara una investigación propia durante las deliberaciones. Covington ha sostenido que es inocente

Una sesión de disciplina que terminó en una denuncia

Fenner ingresó a Word of Faith en 2010, cuando era adolescente, junto con su madre. Según su testimonio, durante un servicio en el complejo de la congregación, varios miembros, entre ellos Covington, iniciaron una sesión de disciplina que el grupo denominaba “blasting”

Fenner afirmó que lo sujetaron, lo asfixiaron y lo golpearon durante dos horas, mientras otros participantes rezaban para expulsar supuestos “demonios homosexuales”

Word of Faith es una iglesia protestante no confesional fundada en 1979 por Sam y Jane Whaley, en las estribaciones de las montañas Blue Ridge, entre Charlotte y Asheville. Sus miembros consideran a Jane Whaley una profeta

La congregación niega las acusaciones

Whaley ha negado que ella u otros dirigentes hayan maltratado a integrantes de la iglesia. También sostuvo que cualquier medida disciplinaria estaría protegida por la libertad religiosa establecida en la Constitución

La congregación calificó de falsas las acusaciones formuladas por antiguos miembros y afirmó que no tolera los abusos. Según su posición, algunas de esas personas intentan perjudicar deliberadamente a la organización

Cambios en la fiscalía y demoras judiciales

El caso fue asignado a un fiscal especial después de que el abogado de Fenner, Andrew LaBreche, acusara al fiscal de distrito Ted Bell de favorecer a Word of Faith durante la investigación

LaBreche afirmó que Bell no había investigado nuevas pruebas ni entrevistado a determinados testigos, y que había negociado retirar el cargo de secuestro agravado contra Covington. Bell presentó mensajes de texto y otros elementos que, según dijo, demostraban que se negó a conversar con miembros de la congregación cuando intentaban orientar las conversaciones hacia los casos de agresión

El juez del Tribunal Superior William Stetzer rechazó la solicitud para apartar a Bell. En su resolución, señaló que las “reiteradas acciones deshonestas” de LaBreche y el perjuicio causado a la profesión legal justificaban suspender su licencia durante tres años. También le impuso el pago de los honorarios legales de Bell

LaBreche apeló la decisión y la suspensión quedó postergada hasta que se analice su caso

La pandemia de COVID-19, los cambios de jurisdicción, la designación de un nuevo fiscal y la muerte o jubilación de abogados de ambas partes contribuyeron a retrasar el nuevo juicio. El fiscal y el abogado de Covington no respondieron a las consultas sobre los detalles del proceso

Una organización marcada por denuncias internas

Word of Faith llegó a tener unos 700 miembros en Carolina del Norte hace una década. Una declaración jurada de un exdirigente señaló que la cifra se había reducido a entre 300 y 400 personas

Antiguos integrantes también describieron una organización que intervenía en decisiones personales como el matrimonio, la educación y la posibilidad de asistir a la universidad. Además, denunciaron castigos físicos durante sesiones de oración de alta intensidad, incluidos golpes, estrangulamientos y derribos al suelo