La recaudación de la cena anual de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes tendrá un destino concreto: impulsar la apertura de una nueva sede del museo en un edificio del Estado, pensada para conservar, restaurar, archivar y exhibir una parte de las más de 10.000 obras que hoy permanecen en reserva

Julio César Crivelli, presidente de la entidad, sostuvo ante los invitados que el objetivo de este año apunta a adecuar un espacio abierto al público y ampliar las posibilidades de acceso a un patrimonio que, según explicó, sigue en gran medida fuera de la vista de los visitantes

Una locación todavía en definición

La ubicación del futuro edificio todavía no fue resuelta. Andrés Duprat, director del MNBA, indicó que se evalúan varias alternativas y que el plan se desarrolla sobre inmuebles que pertenecen al Estado

En etapas anteriores se analizaron opciones como el edificio de Canal 7, el Palais de Glace, Tecnópolis y un terreno frente a la plaza del Congreso cedido en septiembre de 2023, donde se proyectaba el Centro Nacional de Conservación y Reservas

Ese predio había sido delimitado por el museo con paneles negros y reproducciones de obras de la colección, aunque el proyecto no llegó a concretarse. Duprat señaló ahora que están más cerca de alcanzar el objetivo, con intervención de la Agencia de Administración de Bienes del Estado y el respaldo de la Asociación Amigos y de la Secretaría de Cultura de la Nación

Más espacio para mostrar el patrimonio

Según el director del museo, apenas el 10% de las piezas puede exhibirse hoy al público. Para él, la idea responde a un cambio de paradigma internacional: las reservas ya no se conciben solo como áreas técnicas, sino también como espacios que pueden tener valor público y cultural

Duprat comparó ese enfoque con experiencias de museos de Rotterdam, París y Londres, y remarcó que el proyecto busca ampliar el acceso sin perder las funciones de conservación. “Es otro concepto”, resumió, al describir un modelo más abierto para las colecciones

Una fecha cargada de simbolismo

La cena también coincidió con los 130 años de la apertura del museo y los 95 años de la Asociación Amigos, que se presenta como un sostén civil para acompañar la misión institucional del Bellas Artes

La velada reunió a 440 personas en la Embajada de España y puso en primer plano los vínculos culturales entre ambos países. En ese marco, Crivelli destacó el papel de socios, empresas y benefactores en la tarea de ampliar y preservar el patrimonio artístico nacional

El museo, además, se prepara para recibir desde el 21 de septiembre la muestra Goya en Buenos Aires, con tapices pertenecientes a las Colecciones Reales