El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que está dispuesto a considerar una disculpa formal por el papel del Reino Unido en el comercio transatlántico de esclavos. El planteo representa un cambio en la posición mantenida durante años por los gobiernos británicos
Burnham sostuvo que el país debe abordar de manera honesta las consecuencias históricas de la esclavitud. Sin embargo, rechazó que el Reino Unido pague reparaciones económicas directas
Como alternativa, propuso trabajar con otras naciones ricas e inversores para reestructurar la deuda de los países más pobres de la Commonwealth. El plan contemplaría plazos de pago más extensos y tasas de interés más bajas. También convocaría al ex primer ministro Gordon Brown para colaborar en la iniciativa
Un pasado marcado por el comercio de esclavos
Gran Bretaña se incorporó al comercio de esclavos a mediados del siglo XVI y llegó a convertirse en la principal nación dedicada a esa actividad. Transportó a más de 3 millones de africanos a través del Atlántico
Las mercancías se intercambiaban en África occidental por personas capturadas, que luego eran trasladadas a plantaciones británicas de azúcar y tabaco en el Caribe y América. Los productos elaborados allí regresaban a Inglaterra
Durante el siglo XVII, la Royal African Company trasladó a 80.000 hombres, mujeres y niños africanos hacia la esclavitud en América. Cerca de 20.000 murieron antes de que terminara el monopolio de la compañía, en 1698
El movimiento abolicionista cobró fuerza en Inglaterra a fines del siglo XVIII. El comercio de esclavos fue prohibido en 1807 y la esclavitud quedó abolida en todo el Imperio británico en 1833. Burnham planteó que el país también debe reconocer su participación directa en aquel sistema
La deuda como alternativa a las reparaciones
Los países del Caribe reclaman desde hace décadas reparaciones a Gran Bretaña. Distintos estudios calcularon que la compensación para los descendientes de las personas esclavizadas podría alcanzar desde cientos de millones hasta billones de dólares
Burnham argumentó que los ciudadanos británicos actuales no pueden ser considerados responsables legales por hechos históricos en los que no participaron personalmente. En su lugar, defendió un programa internacional de alivio de deuda
El rey Carlos III reconoció el sufrimiento y las injusticias del pasado durante su visita de nueve días al Caribe, pero no respondió de manera directa a las demandas de disculpa y reparaciones formuladas por los líderes regionales
La oposición conservadora rechazó incluso la posibilidad de una disculpa y sostuvo que podría utilizarse para abrir el camino a reclamos económicos
El Caribe pide que el diálogo incluya reparaciones
Philip J. Pierre, primer ministro de Santa Lucía y presidente de Caricom, recibió con cautela la propuesta de Burnham. Consideró significativo que un primer ministro británico avanzara en la posibilidad de una disculpa y ofreciera un diálogo estructurado
Al mismo tiempo, advirtió que una conversación que excluya de antemano las reparaciones no puede ser completa
Los países caribeños reclaman mejoras en educación y salud pública, programas de desarrollo para los pueblos indígenas, repatriación y reasentamiento, cancelación de deuda y compensaciones económicas. Para Caricom, el alivio de deuda puede ser bienvenido, pero no reemplaza la justicia reparadora