Cambiar de rumbo profesional después de los 40 puede generar dudas, especialmente cuando es necesario aprender herramientas nuevas en un mercado que parece privilegiar la juventud
Sin embargo, la reconversión no supone borrar todo lo aprendido. La experiencia laboral, el criterio y los conocimientos acumulados pueden convertirse en una ventaja al momento de ingresar a otra industria o incorporar nuevas funciones
Para Madelén Rossi, administradora de empresas y especialista en marketing digital, una de las principales barreras es la percepción personal de que la edad limita las posibilidades de crecimiento. Según explica, quienes atraviesan ese proceso suelen olvidar que llegan con años de práctica en la resolución de problemas, la toma de decisiones, el trabajo en equipo y el conocimiento de distintos negocios
Desde su perspectiva, el desafío central no consiste únicamente en sumar habilidades, sino también en identificar el valor de las capacidades que ya existen. Una persona puede aprender una herramienta, comenzar una profesión o entrar en un sector nuevo sin hacerlo desde un punto de partida vacío
Una base digital antes de elegir una especialidad
Frente a la amplia oferta de cursos, Rossi recomienda comenzar por una formación general. El primer paso es comprender cómo funcionan las redes sociales, qué canales emplean las marcas para comunicarse y de qué manera pueden promocionar o comercializar productos y servicios en internet
También considera importante incorporar nociones de marketing digital. Ese recorrido inicial permite acercarse a áreas como la administración de redes, la publicidad online, el comercio electrónico y la producción de contenidos
No es necesario dominar todos esos campos. La especialista propone alcanzar primero una alfabetización digital que permita entender qué tarea realiza cada profesional y cómo se relacionan las distintas áreas. Luego, con esa base, es posible elegir una especialización y convertirla en una alternativa laboral
Las mejores oportunidades, señala, suelen aparecer cuando se combinan los conocimientos previos con las demandas actuales del mercado
Qué evaluar antes de invertir en capacitación
El temor a gastar tiempo y dinero en una formación poco útil es frecuente. Para reducir ese riesgo, Rossi aconseja revisar algunos aspectos antes de inscribirse en un curso
- Que enseñe conceptos fundamentales además del uso de herramientas.
- Que incluya ejercicios y casos reales.
- Que ayude a desarrollar criterios para tomar decisiones, en lugar de limitarse a repetir procedimientos.
- Que ofrezca contenidos actualizados.
- Que cuente con acompañamiento humano y espacios de comunidad.
Marketing digital para distintos perfiles profesionales
El conocimiento digital puede beneficiar a profesionales independientes, comerciantes, emprendedores, prestadores de servicios y personas con trayectoria corporativa
La combinación entre la experiencia de cada actividad y las nuevas tecnologías puede ampliar las oportunidades de trabajo y mejorar la forma de llegar a potenciales clientes
Rossi también advierte que digitalizar una profesión no equivale a convertirse en influencer ni a exponer la vida privada. La publicidad, las publicaciones en redes sociales y la inteligencia artificial pueden utilizarse para fortalecer un negocio o una marca sin abandonar la autenticidad ni los valores que los distinguen