República Dominicana acumuló 41 feminicidios infantiles entre 2021 y 2025, de acuerdo con cifras oficiales. El 2025 fue el año más crítico de la serie, con 11 víctimas menores de 14 años

La tendencia muestra un ascenso y descenso irregular, pero con una constante alarmante: los casos se repiten dentro de entornos cercanos a las niñas. En 2025, cuatro fueron asesinadas por sus padres, dos por sus madres, una por su hermano, una por su primo y una por su padrastro

Violencia extrema y múltiples agresores

Los datos también reflejan métodos de agresión particularmente violentos. Durante 2025, tres niñas murieron por golpes con objetos contundentes, tres por estrangulamiento o asfixia, dos por intoxicación con sustancias tóxicas, una por arma de fuego y una por arma blanca

En 2024 se reportaron cuatro muertes por objetos contundentes y tres por armas de fuego. En años anteriores también se registraron hechos vinculados con asfixia y estrangulamiento

Un problema extendido en el territorio

La distribución geográfica evidencia que el fenómeno no se limita a una sola zona del país. La Región Ozama, que incluye Santo Domingo y el Distrito Nacional, concentró dos casos en 2025. También se reportaron incidentes en Espaillat, Santiago, Duarte, Monte Cristi, Baoruco y El Valle

La nacionalidad de las víctimas añade otra capa de preocupación. En 2025, cinco de las 11 niñas asesinadas eran haitianas. En 2024 ocurrió algo similar con una víctima haitiana entre ocho casos

Horarios y contexto de riesgo

Los registros oficiales muestran además que los crímenes ocurrieron en distintos momentos del día. En 2025, tres se produjeron entre las 00:01 y las 08:00, cinco entre las 08:01 y las 16:00, y tres entre las 16:01 y las 24:00. También hubo mayor incidencia en viernes y sábados

El compendio usa la definición del Modelo de Protocolo Latinoamericano, que considera feminicidio infantil la muerte de una niña menor de 14 años cometida por un hombre en un contexto de poder, confianza o responsabilidad. Esa referencia permite dimensionar el problema y seguir su evolución en la región