Una familia de Coorparoo, Australia, descubrió que una koala y su cría estaban atrapadas en la pileta de su jardín. Los animales se encontraban sobre una cubierta plástica, empapados y en riesgo de ahogarse

Algunas partes de la cubierta estaban desplazadas y dobladas, una señal de que la madre había intentado escapar sin conseguirlo. Como la vivienda estaba cerca de un voluntario especializado en rescate de koalas, los propietarios pidieron ayuda de inmediato

Un rescate cuidadoso

Richard llegó al lugar y encontró a la madre y a la cría abrazadas, casi inmóviles, en la zona menos profunda de la pileta. Con la ayuda de una red, pudo recogerlas con cuidado

Aunque habían atravesado una situación peligrosa, ambas permanecieron tranquilas. El voluntario las secó con una toalla y las dejó al sol para que recuperaran temperatura antes de trasladarlas a una institución veterinaria

Los especialistas examinaron minuciosamente a los dos marsupiales y comprobaron que estaban en buenas condiciones. La rápida reacción de los propietarios y la intervención del rescatista evitaron un desenlace trágico

De vuelta en su hábitat

Dos días después, los veterinarios determinaron que la koala y su cría podían regresar al exterior. Los cuidadores las llevaron hasta una reserva natural y las colocaron al pie de un árbol

La madre trepó rápidamente con su cría a cuestas. El reencuentro con su entorno natural significó el cierre feliz de un rescate que había comenzado en una situación de extremo peligro

Para reducir el riesgo de accidentes, se recomienda utilizar cubiertas de pileta diseñadas para facilitar la salida de animales. También pueden colocarse troncos o redes que les permitan aferrarse si caen al agua