Ronaldo Balanta atravesó una de las etapas más duras de su vida antes de consolidarse como arquero profesional. El colombiano creció en un hogar humilde, sin la presencia de su padre, y pasó por años marcados por la precariedad y el desamparo
Su madre tuvo que mudarse a otra ciudad para trabajar, por lo que su abuela y sus tíos quedaron a cargo de su crianza. A los 19 años, un supuesto empresario deportivo le prometió una oportunidad en Perú y lo llevó junto a otros jóvenes, pero el intermediario desapareció con el dinero
Sin respaldo y luego de ser expulsado del hotel donde se alojaba, Balanta pasó tres noches debajo de un puente. También sufrió el robo de su ropa, sus botines y sus guantes. En esos días, contó, casi no tuvo comida y su estado físico se resintió
Un gesto que cambió su suerte
En medio de esa situación, el arquero encontró una billetera en un supermercado. Dijo que tenía US$1500, tomó US$50 para alimentarse y luego buscó al dueño para devolverle el resto
Ese hombre lo recibió en su casa, le dio alojamiento y le ofreció trabajo en un lavadero de autos. Allí permaneció cerca de nueve meses. Además, intercedió para que él y sus compañeros pudieran probarse en un club profesional peruano
Sin embargo, el agente que lo había engañado reapareció con documentos firmados previamente por el futbolista y exigió US$100 mil para concretar la transferencia, lo que frenó su pase definitivo
La revancha en Honduras
Después de regresar a Colombia en un vuelo de repatriación humanitaria, Balanta retomó su preparación en la tercera división de su país. Más tarde, Atlético Júnior de Honduras le ofreció un contrato y el dinero para viajar
Sus rendimientos en el ascenso abrieron otras puertas y mejoraron sus ingresos. Con ese trabajo, pudo ayudar a su madre, su abuela y sus dos hermanos menores
Hoy, Balanta es arquero de Génesis FC en la primera división hondureña y pelea con su equipo por llegar a la final del torneo Apertura. Dice que nunca olvida de dónde viene y que sigue compitiendo para darle un mejor presente a los suyos