Nequi Galotti mira su recorrido con una certeza: su carrera y su vida personal estuvieron atravesadas por las reinvenciones. Ex Miss Argentina, figura de la moda en los años 80, conductora y columnista, hoy se muestra en una etapa más tranquila, pero igual de activa
A los 66 años, cuenta que dejó la televisión en 2023 y que encontró en las redes un nuevo espacio de trabajo. Durante la pandemia empezó a recibir propuestas de marcas y se convirtió también en una presencia ligada a la moda desde otro lugar, sin abandonar una regla básica: solo promociona lo que probó
Una carrera que cambió de formato
Galotti recordó que, cuando el modelaje tenía una vida útil mucho más corta que la actual, empezó a pensar qué haría después de la pasarela. Sus primeros pasos fuera de ese mundo fueron en radio, con columnas de moda y creatividad aplicada al vestuario
Después llegaron programas en televisión y experiencias en señales como Utilísima y , donde pasó del material grabado al vivo y debió adaptarse a otra dinámica. Más tarde trabajó en LAM y también sumó experiencias en noticieros y columnas especializadas
En ese recorrido, dijo, aprendió de cada formato y se llevó aprendizajes distintos. También recordó que su oficio siempre convivió con otra tarea exigente: criar a sus tres hijos mientras sostenía una agenda intensa de trabajo
Familia, pérdidas y cuidado
La conversación también se detuvo en su historia familiar. Habló de su hermano Marcelo, que tenía autismo, y de cómo esa experiencia marcó la educación de toda la familia, basada en la unión, la no competencia y el acompañamiento
También evocó a su madre, a quien pudo cuidar hasta el final, y a su marido Bartolomé Mitre, con quien compartió una larga enfermedad. Para Galotti, las despedidas y los vínculos se entienden mejor cuando el tiempo, el cariño y las palabras se entregan en vida
Se define como familiera y dice que le gusta que su casa esté llena de hijos, nietos, amigas y hasta su hermana, aunque eso implique tener todo desordenado. Lejos de quejarse, afirma que disfruta unir a los suyos y hacer de cada encuentro una celebración
El cuerpo, la edad y la decisión de seguir
Galotti dice que no le incomoda hablar de su edad. Para ella, el paso del tiempo cambia la energía, la memoria y las ganas, pero no apaga la vitalidad. Por eso, sostiene, aprendió a escuchar el cuerpo y a respetar sus tiempos
Cuenta que se sometió a una operación de cadera, que años después decidió quitarse las prótesis mamarias y que hoy se siente más liviana. También aseguró que nunca dejó la actividad física: hace pilates, anda en bicicleta y mantiene una rutina constante
En esa misma línea, celebra que la industria empiece a mirar más de cerca al público silver. Dice que las mujeres de su edad se identifican mejor con otras de su generación y que eso vuelve más creíble a quienes representan productos pensados para ese segmento
Viajar, compartir y no quedarse sola
Su nuevo trabajo la llevó a coordinar viajes grupales como host. La propuesta nació a través de una agencia y ya tuvo buena respuesta, sobre todo entre mujeres que buscan itinerarios resueltos y compañía para recorrer destinos nuevos
Galotti valora ese formato porque también promueve algo que considera central a esta altura de la vida: socializar, conocer gente y fortalecer los vínculos. Dice que esas experiencias le regalaron historias y enseñanzas inesperadas, como la de una viajera de 81 años que se entrenó durante meses para poder subir una escalinata en Italia
Lejos de mirar el futuro con dramatismo, prefiere pensarlo como un tramo que quiere vivir plenamente. Si algo resume su presente, es esa mezcla de disciplina, gratitud y energía con la que siguió reinventándose sin perder su estilo