CEUTA, España.- Lo que comenzó con publicaciones en redes sociales terminó en una estampida humana hacia la frontera entre Marruecos y el enclave español de Ceuta. En pocos días, miles de jóvenes cruzaron o intentaron cruzar atraídos por rumores que aseguraban que el paso estaba abierto

La secuencia se repitió en distintos formatos: videos en Instagram, grupos de Facebook con supuestos datos sobre patrullas y clips en TikTok con rutas para nadar hasta la costa. La desinformación se expandió rápido y empujó a familias y grupos de amigos a salir rumbo al norte de Marruecos

El rumor que prendió la corrida

En ciudades como Larache y Fnideq, muchos creyeron que llegar a territorio español sería posible de forma inmediata. Algunos subieron a buses, otros tomaron trenes regionales y taxis, y en la zona costera comenzaron a concentrarse quienes buscaban lanzarse al mar

Fnideq se convirtió en el principal punto de partida. Desde allí, varios intentaron nadar los unos 5 kilómetros que separan la costa de la línea fronteriza. Otros salieron desde Belyounech, una aldea cercana. En grupos cerrados circulaban consejos sobre chalecos, gomones y el momento en que habría menos vigilancia

Entre quienes se dejaron llevar por esos mensajes estaba Omar Danbor, de 17 años, que dijo haber visto en internet que la frontera estaba abierta y haber decidido ir. También hubo adolescentes y jóvenes que, al regresar, admitieron que se habían sumado al movimiento por el mismo motivo: la creencia de que Europa estaba al alcance de la mano

La tragedia en el espigón

Cuando los migrantes llegaron a Ceuta, la escena derivó en caos. En un estrecho espigón de hormigón, decenas de personas intentaron trepar al mismo tiempo sobre rocas resbaladizas, empujándose y cayendo unas sobre otras

Varios sobrevivientes contaron que vieron cuerpos hundirse bajo la presión de la multitud. Uno de ellos, Lahcen Kalouch, dijo que pisó el rostro de un hombre muerto mientras intentaba salir del agua

Las autoridades informaron al menos 72 muertes del lado español de la frontera y otras 11 del lado marroquí. Después, la mayoría de los sobrevivientes fue devuelta a Marruecos o regresó por su cuenta ante la falta de refugio, comida y agua en Ceuta

La confusión sobre las medidas españolas

Parte de los migrantes interpretó mal recientes cambios legales en España. Algunos creyeron que una política de regularización y una decisión judicial sobre las devoluciones inmediatas les permitirían quedarse en Ceuta

En realidad, esas medidas estaban dirigidas a personas que ya vivían en España antes del 1 de enero, en su mayoría latinoamericanos que habían ingresado legalmente y luego excedieron sus visas. Aun así, el mensaje se deformó en redes y alimentó la expectativa de una apertura

“No hay mafias. La frontera estaba abierta”, dijo Danbor tras volver con la ropa todavía mojada. Kalouch, por su parte, sostuvo que nadie lo llevó hasta allí y que fue por voluntad propia, aunque luego se arrepintió

Un problema más amplio

Tanto Marruecos como España atribuyeron la crisis a redes de tráfico de personas, pero varios retornados rechazaron esa explicación. Las autoridades marroquíes hablaron de una manipulación del espacio digital y de la difusión de información falsa, mientras que del lado español se defendió la cooperación bilateral para devolver a la mayoría de los migrantes

Más allá de la versión oficial, la oleada dejó expuesta otra realidad: el desempleo juvenil sigue empujando a muchos marroquíes a arriesgarse. Aunque la economía del país proyecta crecimiento, el trabajo estable sigue siendo escaso para una gran parte de los jóvenes y de los graduados universitarios

Entre los que alcanzaron a cruzar estuvo un adolescente de 16 años que, días después, ya de regreso, lloraba mientras pedía dinero para volver a casa. “Solo quería ayudar a mi madre”, dijo