Rusia volvió a atacar con misiles y drones Kiev y otras localidades cercanas a la capital ucraniana. La ofensiva dejó cuatro muertos, entre ellos un niño, y al menos cuatro heridos, según informaron las autoridades
En Vyshhorod, dentro de la región de Kiev, un menor murió y tres personas fueron rescatadas de los restos de una vivienda particular, informó el jefe de la administración militar regional, Tymur Tkachenko
Las autoridades también reportaron tres fallecidos en la capital y otra víctima en las inmediaciones de la ciudad. Además, se registraron impactos en zonas civiles de al menos cuatro distritos de Kiev
Infraestructura energética bajo presión
El presidente Volodímir Zelenski afirmó que los principales objetivos fueron instalaciones energéticas de Kiev y de la región. Describió el ataque como “difícil” y advirtió que Rusia está forzando las defensas aéreas ucranianas
El mandatario agradeció a los países que enviaron recientemente ayuda para reforzar la defensa antiaérea y sostuvo que Ucrania necesitará más protección a medida que se acerque el invierno
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que la ofensiva nocturna alcanzó una central hidroeléctrica, una planta termoeléctrica, una subestación eléctrica, una instalación de almacenamiento de energía y un centro de datos. Funcionarios ucranianos no confirmaron esos impactos
Más drones y dificultades para la defensa
Rusia disparó 2.850 drones propulsados por motores a reacción contra Ucrania durante agosto. Sin embargo, hasta el martes ya había lanzado 3.177 en el mes en curso, indicó el portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yurii Ihnat
Según Ihnat, los ataques se producen en oleadas y se concentran principalmente en Kiev y sus alrededores. Ucrania necesita más misiles para los sistemas Patriot, capaces de enfrentar proyectiles balísticos, además de munición para otros sistemas de defensa terrestre
Las alertas aéreas interrumpen la vida cotidiana, obligan a la población a buscar refugio y afectan la actividad económica. La intensificación de la campaña rusa desde finales de agosto aumenta la presión sobre Ucrania antes de un invierno en el que las instalaciones energéticas suelen convertirse en objetivos
Funcionarios ucranianos sostienen que Moscú no participa de los esfuerzos impulsados por Estados Unidos para detener la guerra. Rusia reclama un acuerdo integral y no una tregua temporal, pero su exigencia de que Ucrania ceda territorios es inaceptable para Kiev