Rutgers abrió la temporada con un golpe inesperado: UMass lo venció 37-21 en Piscataway y cortó una cadena de 16 derrotas consecutivas. El resultado dejó al equipo local bajo fuerte cuestionamiento y a Greg Schiano, su técnico más emblemático, en el centro de la escena

El castigo no fue solo en el marcador. UMass sumó 397 yardas, forzó cinco pérdidas y logró su primera victoria ante un rival de Power Four. Rutgers había arrancado bien, con touchdown en su primera serie, pero luego encajó 30 puntos seguidos y perdió el control del partido

Schiano asumió la responsabilidad

Schiano reconoció que el equipo no estuvo listo para competir. Dijo que estaba a cargo de los entrenadores y de los jugadores, y admitió que fue superado en la preparación y en el desarrollo del juego. También señaló que no vio venir una actuación tan floja, pese a que había considerado positivo el campamento de entrenamiento

El entrenador fue superado por Joe Harasmyiak, su excoordinador defensivo, mientras Rutgers mostró fragilidad en una defensa renovada por segunda temporada consecutiva. UMass, con 56 jugadores nuevos en su plantel, aprovechó las grietas y expuso a la secundaria local

Duff fue lo poco rescatable

En medio de la derrota, el receptor KJ Duff sobresalió con una actuación decisiva: nueve recepciones, 196 yardas y tres touchdowns, la mejor producción de su carrera. Aun así, el propio jugador dejó claro que esa versión no representa al equipo

Schiano, que acumula un registro de 99-109 en sus 17 años repartidos en dos etapas en Rutgers, también sintió la bronca de la tribuna. Sobre el final del encuentro, aparecieron los cánticos de "Fire Schiano!" en un estadio cada vez más vacío

El próximo compromiso de Rutgers será el 11 de septiembre ante Boston College, en el tradicional partido "Red Bandana" del equipo rival, en homenaje a Welles Crowther