La muerte del argentino Gabriel Ansiaume durante una travesía en el macizo del Mont Blanc, en Francia, volvió a dejar en evidencia una tensión propia del alpinismo: algunas de sus montañas más admiradas son también escenarios de peligro extremo. En ese grupo aparecen el Mont Blanc y el Everest, dos cumbres que concentran historia, deseo de ascenso y una exigencia que no admite descuidos
Ansiaume, enólogo mendocino de 39 años, falleció este jueves tras caer desde varios metros de altura en la Aiguille du Peigne. Iba acompañado por un primo, también argentino, que perdió el equilibrio durante el descenso. El otro montañista sobrevivió, aunque con heridas de gravedad
Mont Blanc: fama, tradición y riesgo real
Con 4.805,59 metros, el Mont Blanc es la cumbre más alta de los Alpes y de Europa occidental. Su peso histórico lo convirtió en una referencia central del montañismo europeo y en una meta codiciada por escaladores de todo el mundo
Pero esa notoriedad puede generar una percepción engañosa. La familiaridad de su nombre, su cercanía con centros turísticos y la circulación constante de montañistas no eliminan los peligros propios de la ruta
Entre los riesgos señalados para el ascenso figuran caídas de rocas, grietas, seracs, frío intenso, fatiga y cambios bruscos del clima. Uno de los sectores más vigilados es el corredor del Goûter, expuesto con frecuencia a desprendimientos
La montaña también está atravesada por un sistema de reservas en refugios y por recomendaciones permanentes sobre clima, horarios y estado del itinerario. En ese contexto, la preparación previa y la capacidad de decidir a tiempo si seguir o retroceder resultan decisivas
Everest: la altura que lleva el desafío al límite
Si el Mont Blanc resume la tradición alpina, el Everest representa otra escala. Con 8.848,86 metros, es el punto más alto del planeta sobre el nivel del mar y el símbolo máximo de la alta montaña
Su ascenso implica expediciones largas, campamentos de altura, ventanas climáticas breves y un desgaste físico que pone al cuerpo al límite. La falta de oxígeno, el frío, la aclimatación y la duración de la travesía hacen que cada intento dependa tanto de la técnica como de la resistencia
En Nepal, además, la actividad está regulada por permisos y requisitos oficiales. La organización de una expedición incluye logística, control administrativo y preparación para responder ante emergencias desde antes del intento de cumbre
Prestigio que no reduce el peligro
Mont Blanc y Everest comparten una misma paradoja: su valor simbólico y su centralidad en la historia del alpinismo alimentan el deseo de alcanzarlos, pero no reducen el margen de riesgo
La meteorología, el terreno, la altura, el cansancio y la exposición a accidentes siguen condicionando cualquier ascenso, incluso en rutas conocidas o muy transitadas. Por eso ambos nombres reaparecen con frecuencia en relatos de rescates, accidentes y expediciones extremas
El accidente que terminó con la vida de Gabriel Ansiaume volvió a colocar al Mont Blanc en el centro de la atención. También recordó una regla que en la montaña nunca pierde vigencia: el prestigio de una cima no la vuelve menos peligrosa