MAGDEBURGO, Alemania. Una región del este alemán votó este domingo en una elección que podría dar lugar al primer gobierno regional de ultraderecha en la historia de Alemania desde la posguerra
Sajonia-Anhalt, con 2,1 millones de habitantes al oeste de Berlín, se convirtió en el escenario más sensible para la Alternativa para Alemania (AfD), el partido antiinmigración que llega con su mejor oportunidad hasta ahora de conquistar la jefatura de gobierno de un estado federado
Una apuesta histórica para la AfD
Para la formación, sería el mayor logro de sus 13 años de vida, en un contexto de descontento con un gobierno nacional impopular que no logra reactivar una economía débil
También supondría un golpe simbólico para el canciller Friedrich Merz, cuyo partido de centroderecha ha gobernado Sajonia-Anhalt durante 24 años
La AfD es la principal fuerza opositora en el parlamento nacional y su mayor fortaleza está en el este, una región antes comunista y todavía menos próspera. Su candidato a gobernador, Ulrich Siegmund, aseguró que “escribiremos la historia aquí”
Aun así, llegar al poder no está asegurado, incluso si el partido termina muy por delante de sus rivales. Su meta este domingo era conseguir una mayoría absoluta en la legislatura regional
La barrera política que intenta romper
Esa mayoría le permitiría esquivar la negativa de los partidos tradicionales a pactar con la AfD, una barrera conocida como la “muralla”. La rama regional del partido figura entre las que el servicio de inteligencia interno ha clasificado como grupo extremista de derecha probado
La AfD rechaza esas acusaciones. Sus líderes nacionales sostuvieron esta semana que quieren aplicar la ley, por ejemplo frente a la migración irregular, y que Alemania siga siendo un país habitable. También afirmaron que una mayoría absoluta sería “casi la única oportunidad de cambiar de rumbo”
Merz advirtió que un gobierno de la AfD sería un error económico. Dijo que, si un partido populista de derecha obtuviera mayoría absoluta, los inversores internacionales pensarían dos veces antes de apostar por Sajonia-Anhalt
Siegmund afirmó que solo buscará ser elegido gobernador por los legisladores regionales si la AfD consigue esa mayoría absoluta, porque considera que el partido debe romper con la práctica de promesas incumplidas por otras fuerzas
Un resultado que puede complicar la gobernabilidad
El desenlace también depende de si partidos como los Socialdemócratas y Los Verdes alcanzan el 5% necesario para conservar escaños. Sin una mayoría absoluta, la AfD difícilmente encontrará un socio de coalición
El gobernador saliente, Sven Schulze, de la Unión Cristianodemócrata de Merz, aseguró que no trabajará con la ultraderecha y que su partido lo respalda por completo. Pero, si la AfD queda primera sin mayoría, la formación de un gobierno estable será difícil
Ya hubo un antecedente similar hace dos años en Turingia, estado vecino, cuando la AfD ganó la elección pero no terminó gobernando y un dirigente de la CDU asumió con un gobierno en minoría
En un escenario parecido, Schulze podría intentar una alianza con partidos más pequeños. Sería una maniobra delicada, porque probablemente exigiría algún tipo de apoyo tácito de La Izquierda, con la que la CDU se niega a formar coaliciones
La votación de este domingo será seguida el 20 de septiembre por otras dos elecciones regionales que pondrán a prueba a la CDU de Merz y a sus socios socialdemócratas: una en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y otra en Berlín