La emergencia provocada por el terremoto en Colombia derivó en una fuerte disputa política después de que Gustavo Petro acusara a la administración de Pereira de retirar a los equipos de búsqueda cuando todavía habría posibilidades de hallar sobrevivientes bajo los escombros
El alcalde Mauricio Salazar Peláez respondió de inmediato y negó de forma categórica esa versión. Según dijo, no existe ninguna orden para detener las labores de rescate ni para sacar a los socorristas del lugar
La Alcaldía defiende la continuidad del rescate
Salazar sostuvo que la prioridad de su gobierno es proteger vidas y que cualquier decisión operativa debe tomarse con base en la evaluación de los equipos especializados que trabajan en el sitio. También pidió responsabilidad al divulgar información en medio de una emergencia de esta magnitud
En su pronunciamiento, insistió en que las tareas de búsqueda y rescate no serán suspendidas mientras los expertos determinen que hay posibilidad de encontrar vida entre los restos de las edificaciones colapsadas
El cruce político por el manejo de la emergencia
La controversia comenzó luego de un balance oficial del ministro del Interior, Rodrigo Lara, que reportó cerca de 260 personas desaparecidas en Pereira y advirtió que todavía había personas bajo los escombros
Petro cuestionó públicamente al alcalde a través de X y afirmó que no debía apartarse a los rescatistas colombianos. Además, señaló que estarían siendo reemplazados por maquinaria pesada y comparó esa situación con la remoción de escombros en Gaza
Sus declaraciones fueron rechazadas por Lara, quien las calificó como una expresión ofensiva y sostuvo que no existe intención alguna de poner vidas en riesgo
Decisiones técnicas y llamado a la calma
Salazar precisó que la continuidad de las operaciones está en manos de equipos técnicos como el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, que actúan bajo protocolos nacionales e internacionales
Tras la aclaración del alcalde, Petro volvió a referirse al caso y difundió un video de una rescatista voluntaria que hablaba del uso de maquinaria en zonas donde, según su testimonio, habría señales de vida humana bajo los escombros
Pese al intercambio de versiones, la administración local y el Gobierno nacional reiteraron que no hay una instrucción oficial para suspender el rescate ni retirar a los equipos en Pereira. El mensaje final de la Alcaldía fue claro: la prioridad es la vida y la emergencia requiere unidad, rigor y prudencia