Preparar salsa de tomate en casa permite elegir los ingredientes y controlar la cantidad de sal, grasa y azúcar. Además, la receta no necesita conservantes ni aditivos

El resultado depende principalmente del orden en que se incorporan las verduras y del tiempo de cocción. Una preparación lenta, de entre 45 y 60 minutos, ayuda a concentrar los sabores y definir la textura

Qué tomate elegir

El tomate fresco y maduro, el tomate en conserva y el tomate triturado son opciones válidas. La elección depende de la temporada y del tiempo disponible

El tomate fresco aporta más sabor, aunque también contiene más agua y requiere una cocción más prolongada. El tomate en conserva, entero o triturado, resulta práctico durante todo el año. En el caso del triturado, conviene revisar que no tenga azúcares añadidos

Ingredientes para cuatro porciones

  • Seis tomates
  • Dos dientes de ajo
  • Una cebolla
  • Dos zanahorias
  • Un puerro
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de azúcar, opcional si la salsa queda ácida
  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar la salsa

  1. Picar el ajo y la cebolla en trozos pequeños.
  2. Cortar el puerro y las zanahorias en dados.
  3. Calentar aceite de oliva virgen extra en una sartén o una olla.
  4. Sofreír primero el ajo. Luego, añadir la cebolla y, por último, el puerro y las zanahorias. Esperar a que cada verdura se ablande antes de sumar la siguiente.
  5. Incorporar los tomates lavados y sin el rabito, junto con la sal.
  6. Tapar y cocinar a fuego medio durante 45 a 60 minutos.
  7. Destapar, triturar la preparación y pasarla por un colador fino para obtener una salsa lisa.

Si se opta por una salsa envasada, es recomendable revisar la etiqueta y elegir una alternativa de composición sencilla, sin azúcares añadidos ni ingredientes innecesarios