BRUSELAS. La política migratoria del primer ministro español, Pedro Sánchez, quedó bajo una fuerte presión este martes, cuando los líderes de la Unión Europea se reunieron tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta, el enclave español en el norte de África

La entrada repentina de entre 50.000 y 60.000 personas el jueves y el viernes pasado desató una crisis humanitaria en la ciudad y reavivó el debate migratorio en los 27 países del bloque. Aunque la mayoría de los migrantes regresó poco después, más de 80 murieron, entre ellos algunos ahogados o aplastados en una estampida al intentar cruzar una barrera marítima

Una respuesta que divide a Europa

Cartas abiertas firmadas por 22 líderes europeos y la réplica inmediata de Sánchez dejaron al descubierto una disputa más amplia dentro de la UE. De un lado quedaron los gobiernos que exigen endurecer el control fronterizo; del otro, el jefe de gobierno español, que ha cuestionado el consenso europeo sobre migración, gasto de defensa, Gaza e Israel

El gobierno español sostuvo que la reacción tuvo un sesgo político y aseguró que la mayoría de los migrantes fue devuelta desde Ceuta en pocas horas, con coordinación con Marruecos y con escaso apoyo de otros países europeos

En paralelo, analistas advirtieron que la crisis exhibe una imagen de debilidad y falta de cohesión en Europa, en un momento de tensiones con Moscú, Washington y Pekín

El reproche de 22 gobiernos

Los mandatarios europeos cargaron contra Sánchez apenas circularon los videos de lo ocurrido en Ceuta. Muchos responsabilizaron a sus políticas progresistas y reclamaron reforzar los controles en puertos, aeropuertos y pasos terrestres

También atribuyeron parte del problema a un reciente fallo del Tribunal Supremo español, que estableció que los migrantes llegados por mar no pueden ser expulsados de forma sumaria sin el debido proceso. Sánchez respondió que el fallo fue tergiversado por redes de tráfico de personas para empujar a miles a intentar el cruce por agua

En su propia carta, el dirigente socialista recordó que España había recibido en otras ocasiones a migrantes llegados a países de Europa oriental desde Bielorrusia en 2021 y a la isla italiana de Lampedusa en 2023

Italia endurece el tono

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, fue la más dura con Sánchez y anunció controles aéreos y marítimos entre Italia y España

Sin embargo, analistas señalaron que la ubicación remota de Ceuta hacía muy improbable que esos migrantes terminaran desplazándose a Italia. También recordaron que solo una pequeña parte de quienes llegan a Europa sigue viaje hasta ese país

Roma aprovechó además la crisis para impulsar su plan, en alianza con Albania, de trasladar las verificaciones migratorias fuera de la UE

Sánchez respondió que la postura italiana sobre Ceuta es contraria al derecho europeo, al derecho humanitario y a los principios de solidaridad del bloque. En una publicación en X, también afirmó que Italia ha recibido desde 2021 el doble de migrantes que España

Menos llegadas, pero más tensión política

Los datos de la agencia fronteriza Frontex muestran que la migración hacia la UE alcanzó su pico en 2015, con 1,8 millones de personas. Desde entonces, los números cayeron con fuerza. En el primer semestre de 2026, los cruces bajaron 37%, hasta unas 49.000 personas

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, primero expresó conmoción por lo ocurrido y pidió reforzar la línea dura del bloque. Pero luego envió una carta a Sánchez en la que elogió su manejo de la crisis

Desde Bruselas, también se planteó la necesidad de revisar capacidades de respuesta, fortalecer las fronteras exteriores y, cuando haga falta, usar barreras físicas