ASUNCIÓN. Santiago Peña fue destituido de la presidencia de Paraguay y quedó bajo arresto domiciliario por orden del Ministerio Público, que lo investiga por presunta lesión de confianza y otros hechos punibles vinculados con la crisis de Ueno Bank

La medida también alcanza al expresidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo Spalding. Peña permitió el ingreso de la Policía Nacional a su vivienda, en Asunción, y quedó a disposición de la Fiscalía

Transición presidencial en medio de la crisis

La detención coincidió con la asunción de Pedro Alliana, hasta entonces vicepresidente, como presidente ante el Congreso. Alliana deberá completar el mandato hasta 2028 y prometió compensar plenamente a los afectados por el colapso de Ueno Bank, con prioridad para las personas más vulnerables

Antonio Barrios, senador del Partido Colorado hasta este viernes, fue designado vicepresidente

El Senado aprobó la destitución de Peña tras un juicio político de dos días. La condena obtuvo 44 votos y se produjo después de que el mandatario presentara su renuncia, que no fue aceptada formalmente

Acusaciones por supervisión y fondos públicos

Los cargos presentados contra Peña incluyen presuntos conflictos de intereses, manipulación de la supervisión regulatoria, desvío de fondos de pensiones y participación en un supuesto encubrimiento institucional relacionado con el Banco Central

La defensa del expresidente solicitó más tiempo para preparar sus argumentos, pero el Senado rechazó el pedido. Sus asesores denunciaron una violación del debido proceso y sostuvieron que el Congreso debía haber aceptado la renuncia

La destitución impide que Peña acceda a una banca vitalicia en el Senado con inmunidad parlamentaria. Además, podría quedar expuesto a nuevas investigaciones penales, ya abiertas por la Fiscalía

La intervención de Ueno Bank

La crisis comenzó cuando el Banco Central intervino Ueno, una entidad financiera digital que, según las autoridades, había incumplido los requisitos mínimos de solvencia. El banco pertenecía al Grupo Vázquez y tenía 850 millones de dólares en depósitos públicos, incluidos fondos del Instituto de Previsión Social

Ueno contaba con cerca de tres millones de clientes y cerró sus puertas el martes. La intervención provocó la renuncia del presidente del Banco Central y órdenes de arresto contra ocho ejecutivos de la entidad, quienes fueron trasladados a una prisión mientras esperan el juicio

Algunos titulares de cuentas comenzaron a recuperar su dinero el jueves por la noche. Los reguladores intentaron garantizar la mayoría de los depósitos y contener el impacto sobre el sistema financiero

Protestas y preocupación económica

La crisis también generó protestas en Asunción. Manifestantes reclamaron responsabilidades frente al Congreso y exigieron una compensación más rápida para los depositantes. Otros se concentraron cerca del Banco Central para reclamar la devolución de su dinero

La inestabilidad política mantiene en alerta a los inversores y a los gobiernos que siguen la situación paraguaya. Una transición prolongada y un aumento de la conflictividad social podrían afectar la confianza, el desempeño económico y la situación fiscal del país

La embajada de Estados Unidos pidió preservar la paz y respetar las instituciones democráticas. Taiwán señaló que seguía de cerca los acontecimientos y que sus relaciones con Paraguay no se habían visto afectadas