Entre los 300 artistas de BADA, Sara Stewart Brown y Bárbara Lanata aparecen a un stand de distancia y con una cercanía que va más allá de la feria. Exponen en La Rural, venden obra directa al público y comparten una escena familiar y artística que se sostiene sin estridencias

Sus trabajos, sin embargo, son bien distintos. Sara, con una trayectoria ya consolidada como artista visual, construye imágenes a partir de pequeños cuadrados de papel pegados sobre el soporte. Para esta edición sumó una pieza especial, Uno a uno, realizada con recortes de billetes de un peso y un dólar

La artista participa en BADA desde 2018. Para Bárbara, en cambio, esta es su primera feria. La acompaña su madre, Andrea, mientras las dos sostienen también una convivencia afectiva que incluye a Lola, hija de Sara y hermana de Bárbara, dentro de una familia ensamblada

En la casa de Sara hay una fotografía tomada por Bárbara. Es una imagen de Coney Island con la playa nevada y el parque de diversiones al fondo. Bárbara, a su vez, guarda en su casa un cuadro de Sara. Entre ambas, dicen, el apoyo es constante

Dos recorridos, una misma feria

Sara también impulsa Barrakesh, su espacio de trabajo y exhibición en Retiro. El proyecto nació en una casona de Barracas y hoy funciona como centro cultural para alojar propuestas itinerantes y proyectos que no cuentan con sede propia

En esa línea, su obra también cambió de escala para la feria. Hay un gran mural de papelitos de colores y otra pieza instalada en la vía pública, frente al Kavanagh, cerca del huevo de Federico Manuel Peralta Ramos

Bárbara, por su parte, presenta fotografías en blanco y negro de Nueva York bajo la nieve y una serie en color con otras ciudades de Estados Unidos. Su vínculo con la imagen viene de lejos: estudió Dirección de Fotografía, trabajó en vestuario para cine y luego se formó en fotografía documental en Nueva York, donde vivió dos años

Su cámara la acompaña desde hace una década. Prefiere no cambiarla: dice que la comodidad importa más que la novedad. También conserva retratos de su padre, aunque decidió no llevarlos a la feria por considerarlos demasiado personales

Un vínculo que también es proyecto

Jorge Lanata tenía una importante colección de arte, aunque tanto Sara como Bárbara coinciden en que sus propios caminos se formaron antes y por separado. Aun así, reconocen una sensibilidad compartida y gustos que a veces se cruzan, sobre todo en lo geométrico

La relación entre ambas suma ahora un nuevo paso: una muestra de Bárbara en el espacio de Sara. En BADA, la cercanía entre sus stands parece anticipar esa próxima colaboración

Feria BADA. Hasta el 30 de agosto, de 14 a 21, en el Pabellón Verde de La Rural (Av. Sarmiento 2704). Entrada general: $ 20.000