El satay o saté de pollo es una preparación tradicional de la cocina tailandesa y uno de los aperitivos más populares de su gastronomía callejera
Estas brochetas permiten transformar unos contramuslos de pollo en un plato jugoso y lleno de sabor. La clave está en el marinado de especias y en la salsa que acompaña la carne
Brochetas de pollo marinadas y cocinadas a fuego fuerte
El pollo se corta en tiras, se ensarta en brochetas, se marina con curry y se cocina a la plancha a fuego alto. Aunque tradicionalmente se prepara a la parrilla o a la brasa, también puede hacerse en una sartén o plancha doméstica
El resultado son unas brochetas tiernas, aromáticas y fáciles de comer, con el toque crujiente de los cacahuetes
Una salsa cremosa para acompañar
El satay se sirve con una salsa tibia elaborada a base de crema de cacahuete, leche de coco, salsa de soja y un toque ácido. Esta combinación aporta cremosidad, intensidad y equilibrio al pollo especiado
Rendimiento y conservación
La receta rinde aproximadamente cuatro porciones, con tres o cuatro brochetas por persona
El pollo cocinado puede conservarse hasta tres días en la nevera, dentro de un recipiente hermético. La salsa de cacahuete dura hasta cinco días refrigerada
Para recalentar la salsa, conviene hacerlo a fuego bajo. Si se ha espesado demasiado, se puede añadir un poco de agua. El pollo cocinado no debe permanecer a temperatura ambiente durante más de dos horas