Scottie Scheffler cerró el BMW Championship con una vuelta de 68 golpes, pero después explicó que la semana estuvo marcada por un problema de salud mucho más serio de lo que parecía
Un torneo jugado con dolor
El número uno del ranking contó que padeció la enfermedad mano-pie-boca, que provoca ampollas y le dificultó el agarre del palo desde el inicio del certamen
"Al comienzo de la semana era bastante doloroso sujetar el palo", dijo. También admitió que, con el diario del lunes, habría sido prudente retirarse, aunque decidió seguir porque estaba jugando muy bien
La decisión de seguir en competencia
Scheffler llegó al torneo tras una victoria por ocho golpes en el FedEx St. Jude Championship y atravesaba un tramo ideal de la temporada. Aun así, el malestar apareció el lunes por la noche y lo acompañó durante toda la semana
Explicó que no suele abandonar un torneo, incluso cuando las condiciones se complican. También señaló que el dolor de garganta seguía molestándolo, aunque aseguró que sus manos ya se sienten normales
Un cierre con altibajos
En la ronda final firmó su 13.º bogey de la semana, aunque encadenó tres birdies seguidos que lo acercaron al top 10. Terminó con otro bogey desde un bunker de fairway y acertó apenas el 65% de los greens en regulación durante el certamen
Más allá del desenlace, Scheffler sostuvo que ya empieza a recuperarse y que ahora descansará para seguir mejorando